El Ejercicio en la Adolescencia Podría Reducir el Riesgo de Cáncer en la Edad Adulta

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Agosto 14, 2015 | 35,308 vistas

Historia en Breve

  • Las mujeres con antecedentes de hacer ejercicio 1.3 horas por semana durante su adolescencia tuvieron un riesgo 16 por ciento menor de morir de cáncer y un riesgo 15 por ciento menor de morir por cualquier causa
  • Investigaciones previas encontraron que la actividad vigorosa a los 12 años de edad estuvo relacionada con un menor riesgo de cáncer de mama durante la pre y post-menopausia
  • El ejercicio también es una potente medicina preventiva en la lucha contra la demencia. Las personas que tuvieron un mayor acondicionamiento cardiorrespiratorio durante la adolescencia y en sus años veintes también tuvieron mejores puntuaciones en sus pruebas cognitivas a mediados de sus años cuarenta y cincuenta

Por el Dr. Mercola

Aunque generalmente los beneficios inmediatos del ejercicio son mayor motivación que los potenciales beneficios a largo plazo, no cabe la menor duda de que mantenerse activo durante toda la vida puede brindar grandes beneficios en el futuro.

Como regla general, mientras antes comience y más tiempo se mantenga activo, mayores serán los beneficios a largo plazo en términos de salud, prevención de enfermedades y longevidad. Investigaciones recientes,1,2 resaltan la importancia de mantenerse activo durante sus años de adolescencia.

Como lo informó Reuters:3

“Los investigadores que analizaron la frecuencia con la que se ejercitaban las mujeres cuando eran adolescentes encontraron que mantenerse activo durante tan sólo 1.3 horas a la semana tuvo un impacto positivo a medida que envejecían.

El principal hallazgo es que el ejercicio durante la adolescencia está relacionado con un menor riesgo de mortalidad o muerte, en mujeres de mediana edad en adelante…”

Las Mujeres Activas Viven Más Tiempo

En general, las mujeres con antecedentes de hacer ejercicio durante un promedio de 1.33 horas a la semana durante su adolescencia tuvieron un riesgo 16 por ciento menor de morir de cáncer y un riesgo 15 por ciento menor de morir por cualquier causa.

Las mujeres que eran activas cuando eran adolescentes y mantuvieron sus hábitos de ejercicio hasta llegar a la edad adulta, tuvieron un riesgo 20 por ciento menor de morir por cualquier causa.

De acuerdo con la autora principal Sarah J. Nechuta:

Nuestros resultados respaldan la importancia de promover el hacer ejercicio durante la adolescencia y resalta la necesidad critica para la iniciación de la prevención de enfermedades a temprana edad.”

Un estudio previo4 encontró resultados muy similares. Aquí la actividad vigorosa a los 12 años de edad estuvo relacionada con un menor riesgo de cáncer de mama durante la pre y post-menopausia.

Las mujeres que hacían ejercicio moderado durante la edad adulta tuvieron un riesgo significativamente menor de tumores post-menopaúsicos.

El Ejercicio Reduce el Riesgo de Muchos Tipos de Cáncer Tanto en Hombres Como En Mujeres

Esta ciertamente no es la primera vez que los investigadores han encontrado una relación entre el ejercicio y las reducciones en las tasas de cáncer y muerte prematura.

De acuerdo con un artículo5 publicado en el 2003 en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise, “se han publicado más de un centenar de estudios epidemiológicos sobre el papel de la actividad física y la prevención del cáncer.”

Los autores señalaron que:

“Los datos son claros y demuestran que la actividad física en hombres y mujeres contribuyó con una reducción del 30 al 40 por ciento en el riesgo de desarrollar cáncer de colon, en comparación con las personas inactivas…

Con respecto al cáncer de mama, existe evidencia razonablemente clara de que las mujeres físicamente activas tienen una reducción en el riesgo de aproximadamente un 20 a 30 por ciento, en comparación con las mujeres inactivas.

También parece que es necesario de 30 a 60 minutos al día de actividad física de intensidad moderada a vigorosa para reducir el riesgo de cáncer de mama y que hay una probable relación entre la dosis y la respuesta.”

Un patrón muy repetido es que mientras más tiempo haga ejercicio, más pronunciados serán los beneficios. El estudio presentado analizó los patrones de ejercicio durante la adolescencia de las mujeres.

Otro estudio6,7 reciente encontró que los hombres que se mantuvieron en forma durante su mediana edad tuvieron un riesgo 55 por ciento menor de cáncer de pulmón y un riesgo 44 por ciento menor de cáncer de intestino después de los 65 años de edad.

La Importancia del Ejercicio Durante y Después del Cáncer

En caso de terminar con un diagnóstico de cáncer, el ejercicio podría aumentar significativamente sus probabilidades de recuperación y supervivencia. También ayuda a disminuir sus probabilidades de recurrencia. Los estudios que demuestran estos beneficios incluyen los siguientes:

  • Mejora la supervivencia: Un estudio8 realizado en el 2005 por la Universidad de Harvard encontró que los pacientes con cáncer de mama que se ejercitaron moderadamente durante tres a cinco horas a la semana redujeron sus probabilidades de morir a causa de cáncer a la mitad, en comparación con los pacientes sedentarios.
  • De hecho, cualquier cantidad de ejercicio semanal aumentó las probabilidades de un paciente de sobrevivir al cáncer de mama en algún grado. Este beneficio se mantuvo constante independientemente de si las mujeres fueron diagnosticadas antes o después de que su cáncer se había extendido.

  • Reduce la recurrencia: Un estudio publicado en el 2012 encontró que los pacientes con cáncer de mama y de colon que hacían ejercicio de forma regular tuvieron la mitad de la tasa de recurrencia en comparación con las personas que no hacían ejercicio.9

Mejorar las probabilidades de recuperación y reducir su riesgo de recurrencia en un 50 por ciento es bastante significativo, ¿no lo cree? Ciertamente le sería difícil encontrar cualquier pastilla que mejore tanto sus probabilidades de supervivencia.

La organización británica Macmillan Cancer Support anima a todos los pacientes de cáncer a hacer ejercicio de intensidad moderada durante dos horas y media a la semana, afirmando que el consejo de descansar y tomarse las cosas con calma después del tratamiento de cáncer es una idea bastante anticuada.

Johns Hopkins en los Estados Unidos también recomienda hacer ejercicio durante y después del tratamiento de cáncer.10 Cuando se hace durante el tratamiento del cáncer, se ha encontrado que el ejercicio mitiga una serie de efectos secundarios de los medicamentos de la quimioterapia y radiación, incluyendo:

Reducir la fatiga y mejorar los niveles de energía Controlar el estrés, ansiedad, estado de ánimo bajo o depresiónMejorar la salud ósea
Mejorar la salud cardíaca (algunos medicamentos de la quimioterapia y radioterapia pueden causar problemas cardíacos en el futuro)Fortalecer los músculos, aliviar el dolor y mejorar el rango de movimientoMantener un peso saludable
Dormir mejorMejorar el apetitoPrevenir el estreñimiento

¿De Qué Forma el Ejercicio Reduce el Riesgo de Cáncer?

Entonces, ¿CÓMO ayuda el ejercicio a combatir el cáncer? Uno de los mecanismos anti-cáncer más poderosos del ejercicio es su capacidad de reducir la resistencia a la insulina. Esta es una estrategia profundamente eficaz para reducir el riesgo de cáncer, ya que crea un entorno bajo en azúcar que desalienta el crecimiento y propagación de las células de cáncer.

La capacidad del azúcar de promover el cáncer ha sido conocida desde principios de la década de 1930, tras el descubrimiento de Otto Warburg de que los tumores malignos exhiben un aumento en la glucolisis anaeróbica – un proceso por el cual la glucosa es utilizada como un combustible por las células de cáncer con ácido láctico como un subproducto anaeróbico. En pocas palabras, él descubrió que el azúcar alimenta el cáncer y recibió el Premio Nobel en medicina por este descubrimiento en 1931.

Desde entonces, la evidencia de la relación entre el azúcar y el cáncer solo se ha fortalecido más y actualmente las investigaciones sugieren que una dieta cetogénica podría ser una potente estrategia en el tratamiento de muchos tipos de cáncer. La razón de esto se debe a que aunque todas las células normales en su cuerpo pueden utilizar tanto la glucosa como los cuerpos cetónicos de la grasa como combustible, las células de cáncer carecen de esta flexibilidad metabólica.

Sólo pueden sobrevivir con glucosa. Así que una dieta cetogénica, que restringe severamente el azúcar y es rica en grasas saludables, “mata de hambre” de forma efectiva a las células de cáncer. El ejercicio, al reducir los niveles de azúcar en la sangre y normalizar su sensibilidad a la insulina, tiene un efecto similar – esencialmente crea un entorno que es menos propicio para el crecimiento del cáncer.

El ejercicio también mejora la circulación sanguínea, llevando el oxígeno en los tejidos y circulación de las células inmunológicas en la sangre. Al mejorar el flujo de sangre en el hígado, también ayuda a desintoxicar su cuerpo de las sustancias potencialmente dañinas, incluyendo el exceso de estrógeno que podría estimular los tipos de cáncer sensibles al estrógeno. Una investigación realizada en animales11,12 también sugiere que el ejercicio ayuda a reducir las probabilidades de desarrollar cáncer de hígado, que se encuentra entre los tipos de cáncer más comunes.

Hacer Ejercicio en la Adolescencia y en los Años Veinte Mejora la Agudeza a la Mediana Edad

Además de reducir su riesgo de cáncer, el ejercicio también es una poderosa medicina preventiva en la lucha contra la demencia, que por lo general tarda décadas en desarrollarse. Aquí también podemos ver que hacer ejercicio desde temprana edad tiende a establecer la base para un envejecimiento cerebral saludable.

Por ejemplo, después de examinar los datos recolectados durante un periodo de 25 años de 2,700 hombres y mujeres en Estados Unidos, los investigadores encontraron que las personas con un mayor acondicionamiento cardiorrespiratorio en la adolescencia y en sus años veinte también tuvieron mejores puntuaciones en sus pruebas cognitivas en los mediados de sus años cuarenta y cincuenta.13,14,15

Aquellas personas que estuvieron en mejor forma física a principios de su edad adulta también tuvieron mejor puntuación en las pruebas diseñadas para evaluar la velocidad de reacción y agilidad mental necesaria para responder preguntas capciosas. Aquí, el impacto del estado físico se consideró independiente de los otros factores de riesgo relacionados con la demencia, tales como la diabetes, colesterol alto y tabaquismo.

También se ha encontrado que el ejercicio físico protege contra otros cambios cerebrales relacionados con la edad. Por ejemplo, las personas que hacen más ejercicio tienden a tener la menor cantidad de contracción cerebral con el paso del tiempo. No sólo eso, sino que el ejercicio en realidad hace que su cerebro aumente en tamaño. En un estudio, las personas de edad avanzada que caminaron de 30 a 45 minutos, tres días a la semana durante un año, mostraron un aumento de dos por ciento en el volumen de su hipocampo16 – una región del cerebro relacionada con la memoria.

Ejercitarse en Familia Tiene Beneficios Inmediatos y a Largo Plazo

Los padres de familia pueden hacer mucho para alentar a sus hijos a hacer del ejercicio un hábito para toda la vida y ser un buen ejemplo podría ser una de las mayores motivaciones. Muchos padres de familia dejan de hacer ejercicio una vez que tienen hijos, pero con un poco de planeación y una cuantas modificaciones podrían hacer del ejercicio una actividad familiar. Como lo señaló Dana Santas, creadora de Radius Yoga Conditioning, en un artículo reciente de la CNN:17

“La disminución de las oportunidades de las interacciones familiares y al aumento del tiempo de sedentarismo en casa, representan una amenaza significativa para la salud y bienestar de nuestros hijos…Designar tiempo para hacer ejercicio en familia es una forma eficaz de fomentar los lazos y aumentar los niveles de actividad al mismo tiempo.

Mi esposo y yo hemos estado haciendo ejercicio con nuestros hijos todos los domingos durante años… No necesita un entrenador ni un gimnasio. Si tiene una banqueta o acera o acceso a un pequeño patio o parque, entonces tiene espacio suficiente. Y crear una rutina simple y efectiva de ejercicio no requiere de un certificado de entrenamiento personal.”

Dana describe una muestra de rutina de ejercicio para toda la familia. Después de algunos movimientos de calentamiento, ella sugiere incorporar ejercicios de salto, seguido por movimientos como empujar jalar, agacharse, ponerse en cuclillas, terminando con estiramientos para enfriarse.

El Ejercicio para la Salud y Longevidad

No se puede negar que el ejercicio puede tener un impacto profundo en su salud y gran parte de sus beneficios dependen de su capacidad para prevenir enfermedades – en gran parte porque mejora la sensibilidad a la insulina y leptina, que es el sello distintivo de la mayoría de los problemas de salud crónicos. La demencia y el cáncer no son más que dos de una larga lista de los problemas de salud que surgen como consecuencia de la inactividad crónica.

Idealmente, usted debe establecer un programa de ejercicios completo que incluya ejercicios de alta intensidad y entrenamiento de fuerza – ambos han mostrado ser particularmente benéficos para la salud cerebral y la prevención del cáncer. Naturalmente, si usted tiene cáncer o cualquier otra enfermedad crónica, necesitará hacer algunas modificaciones en la rutina de ejercicio, de acuerdo a sus circunstancias individuales, tomando en cuenta su estado físico y salud actual.

También lo invito a considerar caminar más, además de su régimen de ejercicios regular. Lo ideal es caminar de 7,000 a 10,000 pasos al día. Consiga un dispositivo que registre sus pasos de forma precisa y objetiva. También evite pasar mucho tiempo sentado – lo ideal es limitar el tiempo que permanece sentado a tres horas al día o menos.

Recuerde, nunca es demasiado tarde para empezar a hacer ejercicio, pero lo ideal es que si tiene hijos, sería bueno ayudarlos a construir bases sólidas para una buena salud fomentándoles el hábito de hacer ejercicio todos los días. En muchos casos, eso significa idear formas para alejarlos de los juegos y dispositivos electrónicos.

Una excelente forma de lograrlo es haciendo ejercicio en familia, enfocándose en divertirse juntos. Esto no sólo ayudará a que todos se beneficien de la actividad física, sino que también ayudará a fortalecer los lazos emocionales, lo que puede ayudar mucho a superar la crisis de la adolescencia y otras dificultades emocionales que puedan surgir.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention July 31, 2015 [Epub ahead of print]
  • 2 Medical News Today July 31, 2015
  • 3 Reuters July 31, 2015
  • 4 Cancer Causes Control. 2010 Nov;21(11):1787-98.
  • 5 Medicine & Science in Sports & Exercise November 2003 - Volume 35 - Issue 11 - pp 1823-1827
  • 6 JAMA Oncology March 26, 2015 [Epub ahead of print]
  • 7 Darlington & Stockton Times March 26, 2015
  • 8 JAMA. 2005;293(20):2479-2486
  • 9 Medical News Today August 31, 2012
  • 10  John Hopkins Sidney Kimmel Comprehensive Cancer Center
  • 11 European Journal of Neuroscience 2013 Feb;37(3):469-78
  • 12 Medical News Today April 29, 2013
  • 13 Reuters April 2, 2014
  • 14 CBS News April 2, 2014
  • 15 TIME April 2, 2014
  • 16 WedMD July 16, 2012
  • 17 CNN July 28, 2015