Síndrome del Piriforme: Dolor en los Glúteos

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Enero 13, 2017 | 13,031 vistas

Historia en Breve

  • Generalmente, el dolor causado por el síndrome del piriforme comienza en la zona de los glúteos y baja por las piernas, hasta los pies, pues la inflamación del músculo piriforme irrita al nervio ciático
  • A menudo, el síndrome del Piriforme es el resultado de un traumatismo en el área o un mecanismo deficiente del cuerpo, que causa inflamación u opresión en el músculo piriforme
  • Mover de forma diferente su cuerpo, al agregar ejercicios específicos de estiramientos a su rutina, y utilizar estrategias antiinflamatorias naturales, podría ser capaz de reducir la inflamación y el dolor, y mejorar su función

Por el Dr. Mercola

A veces, el dolor en los glúteos y la propagación de dolor en el nervio ciático es causado por el síndrome del piriforme, o tensión e irritación del músculo piriforme.

Este es un músculo pequeño, pero muy importante, que se extiende desde el sacro, pasa bajo la muesca ciática mayor y se adhiere en la parte superior del trocánter mayor en la parte superior del hueso del fémur (muslo).

La función del piriforme es girar externamente la cadera. El síndrome del Piriforme podría pasar desapercibido en un entorno clínico, ya que es muy similar a otras afecciones musculoesqueléticas pélvicas o de la espalda baja, como la radiculopatía lumbar o la disfunción primaria del sacro.1

Muchas veces el síndrome del piriforme responde a un enfoque de tratamiento holístico, lo que permite prevenir más daño en la zona sin necesidad de abordarlo con un tratamiento farmacológico.

En realidad, existen dos tipos de síndrome del piriforme.2 En el síndrome piriforme primario hay una causa anatómica de la disfunción, tal como un músculo piriforme dividido.

El síndrome piriforme secundario es más común, y es desencadenado por una causa precipitante, como una lesión o un deficiente control de la postura. Menos del 15 % de las personas que padecen el síndrome del piriforme, experimentan dolor por síndrome piriforme primario.3

La Función del Músculo Piriforme

Aunque es pequeño y aparentemente insignificante, el músculo piriforme desempeña funciones importantes en su capacidad para caminar. El músculo permite que su pierna rote externamente, o que salga de la cadera para que su rodilla apunte hacia afuera de su cuerpo.

Sin embargo, su función más importante es proporcionar estabilidad a sus articulaciones sacroilíacas (SI, por sus siglas en inglés), mientras camina y se mueve.4

Tiene dos músculos piriformes que se extienden desde la punta de cada fémur hasta el sacro. Se unen en el sacro con una banda de tejido conectivo que cubre el hueso sacro y ajusta el sacro a medida que se mueve. Éste es el secreto de cómo su cuerpo regula y estabiliza las articulaciones SINOVIALES (SI) al caminar.

Sus articulaciones SI deben ser lo suficientemente flexibles como para permitir que los huesos de la pelvis se muevan mientras camina y corre, pero lo suficientemente estables como para sostener a su columna vertebral.

Son importantes para el balance y la estabilidad de las articulaciones, y están involucradAS en la mayoría de los movimientos de las caderas y glúteos, que es la razón por la que podría ser doloroso y perjudicial tener una disfunción en el músculo piriforme.

En la mayoría de las personas, el nervio ciático terminará en la parte inferior de la superficie del músculo piriforme. En el 22 % de la población, el nervio atraviesa el músculo piriforme, lo que causa una predisposición a padecer el síndrome del piriforme.5 Conforme el músculo se contrae y SE aprieta, este irrita el nervio ciático.

Su nervio ciático es un grueso nervio que pasa por la parte posterior de la pierna y finalmente se ramifica en los nervios más pequeños que llegan hasta la pierna y el pie. Este es el nervio más largo del cuerpo humano, el cual le proporciona sensibilidad y fuerza a la pierna.6

Cuando el nervio ciático se irrita, este causa dolor en el nervio de la parte superior del muslo, que pasa a través de la pantorrilla y el pie.

Un retraso en el diagnóstico podría ocasionar trastornos más permanentes del nervio ciático o una disfunción somática crónica. La mecánica corporal compensatoria, provocada por el dolor y debilidad muscular, también podría producir daños en los músculos y ligamentos de otras áreas de las extremidades inferiores o de la espalda baja.7

La Mecánica Corporal Que Podría Desencadenar el Dolor

No siempre se puede identificar la causa exacta del síndrome del piriforme. Algunas de las razones más comunes son:8

Los espasmos, irritación y tensión podrían ser desencadenados por una deficiente mecánica del cuerpo, al causar una tensión excesiva en los músculos y la estructura circundante.

Las mujeres experimentan el síndrome del piriforme con mayor frecuencia que los hombres, ya que su mecánica corporal es diferente, relacionada con un ángulo más amplio de los músculos cuádriceps en la cadera, lo cual ocasiona que el ángulo de la articulación sea más ancho.9

Las posturas que mantienen la pierna girada externamente podrían incrementar la tensión del músculo piriforme y aumentar la probabilidad de sufrir dolor y malestar.

Por ejemplo, sentarse con un pie bajo los glúteos, acostarse en la cama con las caderas giradas externamente (las rodillas apuntando hacia afuera) toda la noche, o sentado en su escritorio con las piernas extendidas, mantendrá a las caderas giradas externamente.

Permanecer de pie en hiperlordosis, también agrega estrés adicional a la espalda baja y el músculo piriforme.10 La hiperlordosis es una curva exagerada de la columna vertebral lumbar.

En otras palabras, la espalda baja se curvea hacia adentro más de lo que debería, lo cual empuja a los glúteos y al abdomen hacia afuera, lo que estresa la espalda baja.11

La hiperlordosis podría ser el resultado de una tensión muscular alrededor de la cadera y la columna vertebral. Esto hace que algunos músculos se estiren y debiliten, y otros se apretaran y contraeran.12 Entre los músculos que son más comúnmente afectados se encuentran:

Una actividad física vigorosa, como correr en un maratón, también podría tensar a los músculos piriformes, lo que causaría dolor, como cuando permanece sentado de forma prolongada y/o tener una pierna ligeramente más larga que la otra.

Comienza Con un Dolor en los Glúteos

Los síntomas del síndrome del piriforme son variados, en función de la fuente del problema y el grado de inflamación y/o tensión muscular. Los síntomas suelen iniciar con un dolor, hormigueo o entumecimiento de los glúteos.13

El dolor podría empeorar cuanto más tiempo permanezca sentado, o podría ser aliviado al sentarse y empeorar a medida que permanece de pie y estira los músculos piriformes. Muchas personas no sufren molestias al correr, pero sienten dolor cuando suben escaleras, hacen sentadillas y al estar sentados.14

A menudo, aplicar presión en el centro de sus glúteos provoca dolor o sensibilidad. El dolor del síndrome del piriforme se centra en los glúteos, mientras que tener una tensión en los tendones de corva proximales causaría un dolor que no extensivo en la parte inferior de los glúteos donde el tendón de la corva se conecta a la pelvis.15

Si experimenta el síndrome del piriforme es posible que también haya reducido el rango de movimiento de la articulación de la cadera, específicamente de la rotación externa.16 Además, podría experimentar debilidad en la rotación externa de los músculos de la cadera.

Puede hacer una prueba al estar recostado sobre una cama o una tabla con la pierna que está libre girando hacia afuera y su rodilla colgando hacia abajo de la superficie de la cama o tabla. Trate de levantar y bajar la rodilla.

Si sufre de síndrome del piriforme, es posible que no pueda elevar su rodilla mientras esté en esta posición.

Dado que el nervio ciático está anatómicamente muy cerca del músculo piriforme, la inflamación en el piriforme podría irritar el nervio ciático y producir un dolor neurológico que se extiende por la pierna, y a veces hasta el pie.

Los síntomas de dolor ciático se sienten más claramente al caminar o acostarse, pero empeoran cuando se encuentra sentado o de pie.17 El dolor del nervio ciático no es leve, sino agudo y marcado, y es descrito como sentir "alfileres y agujas".

También, podría experimentar entumecimiento y debilidad en esa pierna. Este dolor podría ser debilitante y podría tener dificultar para permanecer de pie y caminar.

El diagnóstico del síndrome piriforme está basado en una revisión de su historial médico, examen físico y una evaluación de sus opciones de estilo de vida que podrían afectar en el desarrollo de la inflamación muscular y espasmos, tales como una actividad física vigorosa, el hábito de estar sentado y permanecer sentado por períodos prolongados.

Opciones de Tratamiento

Si padece el síndrome del piriforme, hay varias opciones de tratamiento. Utilizar rodillos de espuma es una parte importante del autotratamiento.

Su médico podría recomendarle utilizar antiinflamatorios o analgésicos para ayudar a aliviar la incomodidad inmediata.

Sin embargo, los remedios naturales también podrían ayudar a reducir la inflamación; y la terapia física, estiramientos, así como cambiar su mecánica corporal, podrían ayudar a reducir la inflamación y el dolor, sin necesidad de una intervención farmacológica.18,19,20,21,22

Evite una Mala Posición Corporal

Es importante evitar las posiciones del cuerpo que causen la contracción e irritación del músculo piriforme, si padece esta enfermedad o desea evitarla. Al mantener la rodilla apuntando hacia adelante mientras está sentado, acostado y al caminar, evitará que su cadera gire externamente, y por lo tanto, reducirá la contracción e inflamación del músculo.

Utilice Hielo y Calor Para Reducir la Inflamación

Al reducir la inflamación del músculo piriforme, reducirá la irritación del nervio ciático, y por lo tanto, el dolor neurálgico que se extiende por su pierna. Utilizar hielo reduce la inflamación en el área y reduce el dolor, mientras que el calor aumenta el suministro sanguíneo que acelera la curación. Trate de alternar el hielo y el calor, para reducir el dolor y acelerar la curación.

Manipule con Quiropráctica u Osteopática

Al hacer estiramientos específicos y manipular la parte baja de la espalda, los quiroprácticos o los médicos osteópatas podrían ser capaz de ayudar a reducir el dolor, mientras que ayudan a estirar los músculos que se han contraído, inflamado y tienen espasmos.

Utilice la Iontoforesis

Este es un procedimiento simple que utiliza una suave corriente eléctrica para acelerar la curación, al mejorar la circulación y proporcionar estimulación eléctrica a los músculos. Algunos practicantes podrían usar iontoforesis para administrar medicamentos directamente al músculo lesionado, pero muchas veces tan solo con hacer una estimulación eléctrica es suficiente para mejorar su malestar.

Haga Masajes

Los fisioterapeutas y terapeutas de masaje podrían trabajar en áreas musculares tensas en los piriformes y estructuras circundantes. Podría obtener resultados similares en casa, con un rodillo de espuma. Solo considere la técnica que utilizará para evitar empeorar su estado. Para obtener más información, consulte "Cinco Errores Que Debe Evitar al Utilizar el Rodillo de Espuma".

Haga Estiramientos

Estirar los músculos de la parte inferior de la espalda le ayudará a moverse más suavemente y trabajar de manera coordinada. Los estiramientos activo aislado (AIS, por sus siglas en inglés) promueven la oxigenación y la circulación en el área. Intente estirar una cuerda de Runner's World:23

Acostado de espaldas con las piernas extendidas, rodee un pie con la parte central de una cuerda, al sostener los extremos con sus manos. Estire completamente su pie hasta que los huesos de su rodilla se junten y gire los dedos hacia dentro. Levante la pierna hacia arriba con sus cuádriceps y flexores de la cadera, hasta que su pierna esté en un ángulo de 90 grados con respecto al suelo.

Mantenga una ligera tensión en la cuerda de una mano mientras extiende su mano del mismo lado que la pierna extendida hacia fuera de ese lado, para estabilizar su cuerpo y evitar rodar.

Mantenga la pierna recta, regrésela hacia su cuerpo y bájela recta hacia a la superficie, hasta que la cadera empiece a subir. No jale su pierna hacia una posición fija o que pueda irritar el área.

Regrese su pierna a una posición perpendicular al piso, y luego vuelva a la primera posición. Repítalo diariamente de ocho a diez veces, en ambos lados.

Mantenga una Buena Postura

Ya sea que esté sentado, de pie o haga ejercicio, mantenga los hombros, espalda y pelvis en buena alineación. Evite sentarse durante largos períodos de tiempo mientras trabaja. Levántese al menos cada 10 a 15 minutos para caminar. Evite correr sobre superficies inclinadas (las que posicionan una pierna más abajo que la otra), ya que coloca más estrés en un lado de su cuerpo que en el otro.

Practique Yoga

Ciertas posturas yoga y estiramientos ayudan a fortalecer los músculos de la zona core, mejoran su equilibrio y estiran los músculos de la espalda.

Haga Ejercicios

Los puentes gluteales y mini-sentadillas son ejercicios que ayudan a fortalecer los músculos de los glúteos y a sus músculos piriformes. Empiece a hacerlos una vez que no haya tenido dolor durante un mes. Comience paulatinamente con un conjunto de diez y realice series de entrenamientos más largos y repeticiones diarias.

Los ejercicios laterales de clam también ayudan a fortalecer la espalda baja. Póngase de lado, y repita con el otro lado cuando termine. Doble las dos rodillas y colóquelas hacia adelante, para que sus pies estén alineados con su columna vertebral. Mantenga una cadera directamente sobre la otra y la espalda recta. Mantenga los tobillos unidos, levante la rodilla superior sin mover la espalda o inclinar la pelvis. Todo el movimiento se realiza con la cadera. Repítalo 15 veces, en 2 series de 20 movimientos.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1, 2, 3, 5, 7, 9, 21 Journal of the American Osteopathic Association, November 2008; 108: 657-664
  • 4 Yoga Journal, July 30, 2012
  • 6 Spine-Health, August 31, 2015
  • 8, 16 Spine-Health, September 14, 2012
  • 10, 12 Medscape, May 16, 2016
  • 11 Sports Injury Clinic, Hyperlordosis
  • 13, 18 WebMD, Piriformis Syndrome
  • 14, 15, 19 Runners World, Piriformis Syndrome
  • 17 Spine Health, May 5, 2016
  • 20 Dr. Axe, Piriformis Syndrome: How to Manage This Lower-Body Pain Disorder
  • 22 Sports Injury Clinic, Piriformis Syndrome
  • 23 Runners World, September 26, 2012