Cómo Puede Ejercitarse Fácilmente Sin NINGUN Equipo e Incluso Sin Entrenamiento

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Junio 09, 2017 | 14,546 vistas

Historia en Breve

  • Puede "cambiar" su cerebro a través del pensamiento mismo y las nuevas investigaciones están demostrando que el esfuerzo mental realmente puede dar lugar a cambios físicos en su mente y cuerpo
  • Las personas que sólo se imaginaban realizando ejercicios de entrenamiento de resistencia aumentaron en un 22 % su fuerza muscular, en comparación con el 30 % de quienes realizaron físicamente los ejercicios
  • Puede aprovechar el poder de su mente no sólo para mejorar la cognición y el aprendizaje, sino también para ayudar a desarrollar fuerza muscular, recuperar el movimiento perdido a causa de un derrame cerebral o incluso superar dolor, depresión o ansiedad

Por el Dr. Mercola

Se pensaba que el cerebro estaba conectado como una computadora y que era incapaz de cambiar o recuperar funciones que había perdido.

Ahora sabemos que eso no es cierto y de hecho, el cerebro tiene una gran cantidad de "plasticidad", lo que significa que es una estructura dinámica y cambiante capaz de recuperarse, repararse y recobrar la funcionalidad perdida.

En realidad una de las maneras en que puede "cambiar" su cerebro es a través del propio pensamiento, y las investigaciones emergentes están demostrando que el esfuerzo mental realmente puede dar lugar a cambios físicos en su mente y cuerpo.

Incluso el Pensar en Ejercicio Puede Aumentar su Fuerza Muscular

Tal como dice el video de ASAP Science antes compartido:

"Imaginar una acción y realizarla requiere los mismos programas motores y sensoriales en el cerebro".

Las investigaciones demuestran que al traducir acciones a escenarios de la vida real, como tocar el piano o hacer ejercicio, se obtienen muchos de los mismos beneficios sin importar si son físicas o imaginadas. Por ejemplo, aquellos que practicaron mentalmente tocar el piano alcanzaron el mismo nivel de precisión que aquellos que lo hicieron físicamente.

Del mismo modo, las personas que sólo se imaginaban realizando ejercicios de entrenamiento de resistencia aumentaron en un 22 % su fuerza muscular, en comparación con el 30 % de quienes realizaron físicamente los ejercicios.

Ahora, no recomiendo que todos sus entrenamientos sean "imaginarios", sin embargo, el poder de la mente para evocar cambios en el cerebro y cuerpo, es realmente fascinante.

En este sentido, las investigaciones revelaron hace poco que cuando enfoca su mente en un músculo específico durante un entrenamiento, trabaja un 22 % más ese músculo.1 De hecho, al aprovechar su cerebro como una herramienta de entrenamiento, puede ser capaz de ponerse en mejor forma más rápido.

También se ha demostrado que con sólo pensar en sus actividades diarias como un ejercicio, puede mejorar su aptitud física. Los investigadores de Harvard informaron a un grupo de servicio de limpieza de un hotel que su trabajo diario se consideraba como ejercicio, mientras que el grupo de control no recibió esta información.

Cuatro semanas después, aquellos que creían que su trabajo era una forma de ejercicio presentaron menor peso, presión arterial, grasa corporal, proporción cintura-cadera e índice de masa corporal, a pesar de que su comportamiento no había cambiado en absoluto.2

Cómo Aprovechar la Neuroplasticidad para su Salud y Bienestar

El video de ASAP Science se basa en un libro--The Brain That Changes Itself--del psiquiatra e investigador Norman Doidge, MD.

En él describe cómo los pensamientos pueden literalmente alterar la anatomía del cerebro al encender o apagar sus genes, y cómo los ejercicios cerebrales no sólo pueden ayudarle a mejorar la cognición y el aprendizaje, sino que también pueden ayudarle a desarrollar fuerza muscular, recuperar el movimiento perdido a causa de un derrame cerebral o incluso superar el dolor, la depresión o ansiedad. Como se afirma en el video:

"Cada pensamiento realmente cambia la estructura y la función de su cerebro al influir sobre las neuronas a nivel microscópico".

Del mismo modo, el Dr. Michael Merzenich, profesor emérito de la Universidad de California, que por más de 30 años ha sido pionero en las investigaciones sobre la plasticidad cerebral, describe la neuroplasticidad de la siguiente manera:

"Es simple en concepto. El cerebro cambia física, funcional y químicamente a medida que adquiere o mejora una habilidad. Sabemos que esto es instintivo. Algo debe estar cambiando a medida que el cerebro avanza o progresa.

En realidad lo que hace es cambiar el cableado local, cambia los detalles de cómo está conectado. También se está cambiando a sí mismo de otras maneras, física y funcionalmente, y esos cambios cuentan como mejoras o como el desarrollo de una nueva habilidad.

Usted no se da cuenta, sin embargo, a medida que adquiere una habilidad--por ejemplo, la capacidad de leer--en realidad crea en su cerebro un sistema que no existe o que no se encuentra en el de una persona que no sabe leer. La [habilidad] realmente evoluciona en el cerebro".

Estimular su Cerebro es Fundamental

Como lo explica el Dr. Merzenich, su cerebro está diseñado y fue construido para ser estimulado y desafiado, además de examinar, solucionar e interpretar minuciosamente su entorno.

Lo que nos demuestra la investigación sobre la plasticidad cerebral es que al proporcionarle al cerebro el estímulo adecuado, puede contrarrestar la degeneración. Un factor clave o ingrediente necesario para mejorar la función cerebral o revertir el deterioro funcional es la seriedad de propósito con la que realiza una actividad.

Es decir, la actividad que realiza debe ser importante para usted, significativa o interesante de alguna manera--debe mantener su atención.

La memorización mecánica de objetos absurdos o sin importancia no estimulará a su cerebro a crear nuevas neuronas—sin embargo, imaginar el acto de hacer ejercicio o tocar un instrumento musical sí podría hacerlo.

El Dr. Merzenich ha sido fundamental para el desarrollo del entorno de una especie de "gimnasio cerebral"--un programa de entrenamiento cerebral basado en computadora que puede ayudarle a perfeccionar una variedad de habilidades, desde la lectura y comprensión hasta mejorar la memorización, entre otras.

No importa cuál sea su edad o nivel actual de función cerebral, es probable que el cerebro mejore de una manera y otra al realizar ejercicios cerebrales, sin embargo, también hay otras maneras de aprovechar el poder de la mente...

Mejorar su Yo Físico y Mental Por Medio del Entrenamiento Cerebral Adecuado

Además de participar en un programa de entrenamiento cerebral basado en una computadora, el Dr. Merzenich enumera varias cosas que puede realizar todos los días, como parte de su estilo de vida cotidiano, con el fin de ayudar a mantener una aptitud cerebral óptima:

Realice de 15 a 30 minutos de ejercicio físico todos los días. Al ejercitarse piense en utilizar su cerebro para controlar tus acciones. Eso significa, prescindir del iPod y concentrarse en los detalles de su entorno.

"Reconstruirlo en su mente. En esencia estamos construidos para asimilar los detalles de nuestro entorno físico, interpretarlos y reconstruirlos.

Esa es una forma de ejercicio fundamental para nosotros, básicamente, perfeccionar nuestras aptitudes y habilidades de exploración en este sentido—en general observar los puntos de referencia, mirar las características, memorizarlos a detalle", dice.

Además, asegúrese de prestar atención a su cuerpo físico. "Debería sentirse a sí mismo de nuevo. ¿Cuándo fue la última vez que realmente pensó en la sensación de sus movimientos?"

Pase unos cinco minutos al día trabajando en perfeccionar una pequeña característica específica de su cuerpo físico. El Dr. Merzenich explica:

"Es decir, moverse de una manera muy variada y controlada--variada en velocidad y controlada con el fin de alcanzar un objetivo, por ejemplo, con su dedo pulgar del pie o su dedo meñique.

Hágalo todos los días. Yo lo hago de manera sistemática porque estoy tratando de mantener la constancia del movimiento de control neurológico. Sé que pienso mucho en la sensación de mis movimientos mientras lo hago".

Busque maneras de involucrarse en nuevos aprendizajes como un aspecto continuo de su vida, por ejemplo, adoptar nuevos pasatiempos, aprender nuevas habilidades

Manténgase socialmente involucrado

Practique la "concientización", en donde, una vez más, se concentre atentamente en el mundo que le rodea, como si lo estuviera viendo por primera vez.

"Maravíllese con las flores. Nuevamente observe con curiosidad los movimientos del lagarto. Involúcrese en los detalles del mundo y la vida. Asocie lo que escucha con lo que siente en su piel", sugiere.

"Es increíblemente importante que involucre su cerebro y todos los detalles de cómo está nadando en información ya que, una vez más, esto también se relaciona con la fidelidad con la que su cerebro lo representará en todas sus operaciones".

La Mente se Encuentra Intrínsecamente Ligada a la Actividad Física...

Así como sus pensamientos pueden ser capaces de alterar su cuerpo físico, el ejercicio físico también protege y altera positivamente al cerebro.

De hecho, se sabe que mantenerse ocupado social y mentalmente es importante para la salud cerebral, las investigaciones sugieren que la actividad física en realidad podría ser aún más importante para mantener un cerebro saludable y prevenir la reducción cerebral a medida que envejece.

Un estudio realizado a personas mayores de 70 años, descubrió que aquellas que eran más activas físicamente tuvieron menos signos de envejecimiento cerebral en comparación con los que no lo eran, mientras que participar en actividades de desafío mental o social parecía no tener ningún efecto.3

La conclusión es... puede aprovechar muy bien el poder de su mente para crear cambios físicos reales en su cuerpo. Y por otro lado, la actividad física también puede dar lugar a cambios positivos en su cerebro.

Es probable que un estilo de vida que estimule ambas modalidades vaya a darle el mayor beneficio ahora y en los próximos años.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Journal of Strength & Conditioning Research, September 2012 - Volume 26 - Issue 9 - p 2394–2400
  • 2 Neurology. 2012 Oct 23;79(17):1802-8.
  • 3 Psychol Sci. 2007 Feb;18(2):165-71.