El Ejercicio Podría Ser La Clave En El Tratamiento Del Cáncer Y La Salud Mental

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Agosto 04, 2017 | 24,298 vistas

Historia en Breve

  • Los estilos de vida modernos y poco saludables lo predisponen a una enfermedad del hígado graso no alcohólico que lo puede causar cáncer de hígado. Investigaciones recientes sugieren que el ejercicio regular reduce el riesgo de desarrollar cáncer de hígado
  • Investigaciones previas han demostrado que los pacientes con cáncer de mama y de colon que se ejercitan regularmente, tienen la mitad de la tasa de recurrencia que los que no se ejercitan y la evidencia acumulativa indica “claramente” que el ejercicio debería ser parte del “cuidado” estándar contra el cáncer
  • Muchos estudios recientes han demostrado que el ejercicio provee un nivel de protección ante desordenes relacionados con el estrés y la depresión e investigaciones recientes demuestran que estos beneficios de protección son inducidos aun y si el ejercicio se obliga como parte obligatoria del programa, por órdenes del médico, por programa escolar o por servicio militar
  • La creciente evidencia demuestra que nuestra atención médica y nuestras guías clínicas en gran parte se basan en estudios fraudulentos que reportan resultados engañosos para acomodar los interese de las corporaciones. En una revisión, los científicos NO pudieron reproducir 47 estudios publicados de 53 – los cuales en su totalidad fueron considerados importantes y valiosos para el futuro de los tratamientos contra el cáncer

Por el Dr. Mercola

La creciente evidencia continúa demostrando que el ejercicio puede ser un componente clave en el éxito de la prevención y el tratamiento del cáncer. Los estudios también han encontrado que se puede evitar que el cáncer recurra, por lo que es una triple ganancia.

Sin embargo, no es sorprendente que pocos oncólogos nunca les indiquen a sus pacientes realizar ejercicio más allá de sus simples y normales actividades diarias y, muchos pacientes con cáncer son reacios a ejercitarse o incluso a discutir el tema con sus oncólogos. Ojalá no sea uno de ellos.

Muy recientemente, una investigación anunciada en el Congreso Internacional del Hígado en 2013,1 encontró que los ratones que se ejercitaban en una caminadora motorizada por una hora cada día, por 5 días a la semana durante 32 semanas, experimentaron menores incidentes de cáncer de hígado que los ratones sedentarios.

De acuerdo con una investigación reciente,2 el ejercicio también puede ser absolutamente crucial en el tratamiento de la depresión. A menudo he dicho esto y la ciencia continúa apoyando este consejo.

Mientras tanto, la creciente evidencia condena el paradigma medico “con base en la evidencia”, ya que las revisiones siguen encontrando que una gran cantidad de investigaciones publicadas sobre medicamentos es seriamente defectuosa o puramente fraudulenta – motivadas por supuesto por los beneficios económicos de la parte financiadora –

¿Podría El Ejercicio Ser La Clave Para La Cura Del Cáncer?

El carcinoma hepatocelular (HCC, por sus siglas en inglés) es un cáncer que se origina en las células del hígado y es uno de los tipos más comunes de cáncer.

De acuerdo con el artículo destacado en Medical News Today,3 HCC representa un poco más del 5% de todos los tipos de cáncer en todo el mundo y causa un estimado de 695 000 muertes cada año.

Según la investigación,4 la primera en su tipo para este tipo de tumor, el ejercicio regular puede ser la clave para reducir significativamente sus probabilidades de desarrollar cáncer de hígado.

El estudio utilizó dos grupos de ratones: Un grupo fue alimentado con una dieta alta en grasa y después se dividió en dos sub grupos – uno que se ejercitaba y otro que no. El segundo grupo fue alimentado con una dieta controlada y también se dividió en dos sub grupos de ejercicio y no ejercicio. Según el artículo detacado:

“Después de 32 semanas de ejercicio regular, el 71 % de los ratones bajo dieta controlada desarrolló tumores mayores a los 10mm contra el 100 % del grupo sedentario. El número medio y el volumen de tumores HCC por hígado también se redujo en el grupo de ejercicio en comparación con el grupo sedentario.”

En el grupo de la dieta alta en grasa, el ejercicio redujo el desarrollo de la enfermedad del hígado graso no alcohólico. El Profesor Jean-Francois Dufor declaró a Medical News Today:

“Sabemos que estilos de vida modernos insalubres predisponen a las personas a una enfermedad del hígado graso no alcohólico que puede causar cáncer de hígado; sin embargo, nunca se ha sabido si el ejercicio regular reduce el riesgo de desarrollar HCC.

Esta investigación es significativa porque abre la puerta a nuevos estudios para comprobar que el ejercicio regular puede reducir la posibilidad de que las personas desarrollen HCC.

Eventualmente, los resultados podrían llevar a algunos beneficios muy tangibles para las personas que se enfrentan al cáncer de hígado y en el futuro esperan ver estudios en humanos en esta importante área.

El pronóstico para los pacientes con cáncer de hígado es a menudo sombrío, ya que sólo una parte de los pacientes son aptos para tratamientos potencialmente curativos, así que cualquier noticia positiva relacionada a este ámbito es bienvenida.”

El Ejercicio Necesita Ser Parte Del Nuevo Estándar de Cuidado Para El Cáncer

Pero los beneficios del ejercicio no se limitan a la prevención por si sola. También puede ayudarle a recuperarse más rápidamente y ayudarle a prevenir una recurrencia de cáncer.

Un informe publicado por la Organización Británica Macmillan Cancer Support5 justamente el año pasado, sostiene que el ejercicio de verdad debería ser parte del cuidado estándar del cáncer.

Recomienda que todos los pacientes bajo el tratamiento contra el cáncer se les debería indicar realizar ejercicios de moderada intensidad por dos horas y media cada semana, afirmó que el consejo de descansar y relajarse después del tratamiento es una recomendación obsoleta.

La organización ofrece mucha información de ayuda acerca de los beneficios del ejercicio para pacientes con cáncer en su sitio web y también tiene varios videos disponibles en su canal de YouTube acerca del tema.6

De acuerdo con Ciara Devane, jefa ejecutiva de Macmillan Cancer Support:7

“Los pacientes con cáncer se sorprenderían si supieran el gran beneficio que la actividad física puede tener en su recuperación y salud a largo plazo, en algunos casos reduce sus probabilidades de tener que pasar nuevamente por el agotador y tortuoso tratamiento…”

De hecho, la reducción del riesgo de recurrencia es bastante impresionante. Por ejemplo, una investigación previa demostró que los pacientes con cáncer de mama y colon que se ejercitan regularmente tienen la mitad de tasa en recurrencia que los que no se ejercitan.8

Macmillan Cancer Support también observa que el ejercicio puede ayudarle a mitigar algunos de los efectos secundarios del tratamiento convencional del cáncer incluyendo:

Reducir la fatiga y mejorar sus niveles de energía

Manejar el estrés, ansiedad, bajo estado de ánimo o depresión

Mejorar la salud ósea

Mejorar la salud del corazón (algunos medicamentos de quimioterapia y radioterapia pueden causar problemas cardíacos más adelante en la vida)

Construir fuerza muscular, aliviar el dolor y mejorar el rango de movimiento

Mantener un peso saludable

Mejorar el sueño

Mejorar el apetito

Prevenir constipación

El Ejercicio También Puede Beneficiar A Su Salud Mental – Incluso Cuando es Obligatorio

Muchos estudios recientes han demostrado que el ejercicio provee un nivel de protección contra desordenes relacionados con el estrés y la depresión.

Pero, ¿podría seguir funcionando si le fuese prescito y necesario por órdenes del médico, por ejemplo; o si fuese parte de un programa obligatorio como aquellos para estudiantes de preparatoria o militares que requieren ser partícipes les guste o no?

Para averiguarlo, investigadores de la Universidad de Colorado Boulder idearon un estudio animal para determinar si las ratas que eran forzadas a ejercitase experimentaban la misma reducción de estrés – y ansiedad – como aquellas que fueron libres de elegir si querían ejercitarse y cuándo hacerlo.

Las ratas se ejercitaron ya se voluntariamente o de forma obligada por 6 semanas, después de ese periodo fueron expuesta a un factor estresante.

Al día siguiente, sus niveles de ansiedad se probaron al medir por cuánto tiempo se congelaban al colocarlas en un ambiente al que habían sido condicionadas al miedo. Cuanto más tiempo las ratas permanecían congelas, como si estuvieran “como un venado encandilado”, era mayor la ansiedad residual del factor estresante del día anterior. De acuerdo al autor principal:9

“Independientemente que las ratas hayan elegido correr o hayan sido obligadas a correr, fueron protegidas del estrés y ansiedad. Las ratas sedentarias se congelaron por periodos de tiempo más largos que cualquiera de las otras ratas activas.

Las implicaciones son que los seres humanos que perciben el ejercicio como obligatorio – tal vez incluyendo a aquellos que siente que deben hacer ejercicio por salud – seguirán recibiendo los beneficios referentes a la reducción de la ansiedad y depresión.”

Podría El 89 % De La Investigación Sobre El Cáncer “Landmark” Ser Falsa?

Descubrimientos como los anteriores, que demuestran los significantes beneficios del cambio de estilo de vida como ejercitarse física y mentalmente, se torna más importante ante la creciente evidencia que muestra que la investigación sobre el tratamiento con medicamentos convencionales ha sido puesta en peligro por el financiamiento de la industria.

Como se discutió en un reciente artículo de GreenMedIngo,10 ¡los supuestos resultados “innovadores” de casi 9 de cada 10 estudios sobre el cáncer no pueden ser divulgados por ningún medio!

“Esto significa que, hasta cierto punto, hemos basado nuestro cuidado y pautas médicas en estudios falsos que reportan resultados engañosos para adaptarse a los intereses de las corporaciones industriales” Elene Roumeliotou escribe.

“El cáncer es mortal en los Estados Unidos. La Sociedad Americana Contra el Cáncer reporta que en 2012 más de medio millón de americanos murieron de cáncer, mientras que se diagnosticaron más de 1.6 millones de nuevos casos.

Dada la seriedad de estas estadísticas y la necesidad de medicina basada en evidencia, tendría sentido confiar en que la investigación honesta y objetiva intenta encontrar incansablemente las mejores terapias contra el cáncer.”

Por desgracia, esta confianza en el rigor científico de la investigación médica parece haberse perdido. En primer lugar, casi tres cuartas partes de todos los estudios sobre medicamentos retiradas se deben a la falsificación de datos,11 lo que significa que ni siquiera es un asunto de mala interpretación; más bien los datos se usaron para sacar conclusiones que son ficción pura.

Se puede afectar a una gran cantidad de pacientes cuando se publican resultados falsos, ya que el tiempo promedio de retraso entre la publicación del estudio y la emisión de retiro es de 39 meses. Y sólo si es identificado.

El año pasado un antiguo investigador de la compañía farmacéutica Glenn Begle también demostró que la gran mayoría de los “estudios históricos” sobre el cáncer no son confiables--y una gran proporción de esos estudios provienen de laboratorios de universidades respetables.

Belgley examinó 3 artículos en las principales revistas del mundo y encontró que él y un grupo de científicos NO podrían replicar 47 de los 53 estudios publicados – los cuales en su totalidad fueron considerados importantes y valiosos para el futuro del tratamiento contra el cáncer.

Parte del problema, dijeron, era que los científicos a menudo ignoran descubrimientos negativos en sus resultados que pueden generar alerta. En su lugar, optan por las conclusiones minuciosamente elegidas en un esfuerzo por poner su investigación en un lugar favorable. Las acusaciones aparecieron en la edición del 28 de marzo de la prestigiosa revista Nature:12

“Fue impresionante”, Begle dijo.13 “Estos son los estudios en los que la industria farmacéutica confía para identificar los nuevos objetivos para el desarrollo de medicamentos. Pero si invierte 1 millón, 2 millones o 5 millones de dólares en observación, necesitara estar seguro que es cierto.

Mientras intentamos divulgar estos documentos nos convencimos que no puede juzgar nada por las apariencias.

Como si eso no fuese suficientemente inquietante, Roumeliotou señala que Begley no tenía permiso de revelar cuáles de los 53 estudios de cáncer evaluó y no encontró mérito científico. Ella escribe:14

“… cuando contactaron a los autores originales y preguntaron por los detalles de los experimentos, tenían que firmar un acuerdo en el que no revelarían sus descubrimientos y fuentes.

Esto demuestra que los científicos, que publicaron la investigación falsa, todo el tiempo supieron las discrepancias de sus artículos y estuvieron criminalmente conscientes del hecho que estaban engañando a la opinión médica y pública.” 

Su Estilo De Vida Tiene Una Tremenda Influencia En Su Salud Y Riesgo de Cáncer

En vista de las pruebas que respaldan la noción de que los cambios en el estilo de vida, como ejercitarse, tienen un impacto profundo en la salud humana y en las enfermedades tanto de la mente como del cuerpo, sería absurdo ignorar este consejo.

En especial cuando se considera que el paradigma del medicamento convencional está plagado de investigaciones engañosas y absolutamente fraudulentas – cortesía de la influencia financiera de la propia industria farmacéutica, la cual financia la gran mayoría de las investigaciones

Sin embargo, los estudios sobre ejercicio y otros cambios en el estilo de vida son menos probables de ser fraudulentos simplemente porque no se puede ganar dinero con la conclusión de que el ejercicio puede ser de ayuda – a menos que quizás haya sido patrocinado por una franquicia de gimnasios.

Ya sea que intente abordar su salud mental o física, recomendaría encarecidamente que lea mi programa Peak Fitness, el cual incluye ejercicios de alta intensidad que puede reducir su tiempo de ejercicio mientras que en realidad aumenta sus beneficios.

Ahora si usted tiene cáncer o sufre de cualquier otra enfermedad crónica, por supuesto que tendrá que diseñar su rutina de ejercicios con base en sus circunstancias individuales, tomando en cuenta su nivel de condición física y estado de salud actual.

A menudo, podrá participar en un programa de ejercicios regular--uno que involucre una variedad de ejercicios como entrenamiento de fuerza, de torso, estiramientos y movimiento aeróbico y anaeróbicos--con muy pocos cambios que resulten necesarios. Sin embargo, algunas veces podrá pensar que necesita ejercitarse con menos intensidad o por períodos más cortos.

Siempre escuche a su cuerpo y si siente que necesita un descanso, tómese el tiempo para hacerlo. Pero incluso ejercitarse solo por unos minutos al día es mejor que no ejercitarse en lo absoluto y es muy probable que se percate que su resistencia incrementa y que es capaz de completar entrenamientos más desafiantes con el paso de los días.

En caso de que tenga un sistema inmune muy debilitado, tal vez debería ejercitarse en casa en lugar de ir a un gimnasio. Pero recuerde que el ejercicio en última instancia le ayudará a fortalecer su sistema inmune, por lo que es muy importante continuar con su programa, inclusive si padece alguna enfermedad crónica o cáncer.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 C Piguet, EFFECT OF REGULAR TRAINING ON HEPATOCELLULAR CARCINOMA DEVELOPMENT IN HEPATOCYTE-SPECIFIC PTEN-DEFICIENT MICE
  • 2 Medical News Today April 21, 2013
  • 3, 9 Medical News Today April 29, 2013
  • 4 European Journal of Neuroscience 2013 Feb;37(3):469-78
  • 5 MacMillanCancerSupport.org
  • 6 Macmillan Cancer Support Youtube Channel
  • 7 BBC News Health August 7, 2011
  • 8 Medical News Today August 31, 2012
  • 10, 14 Greenmedinfo.com April 12, 2013
  • 11 NewsWise May 29, 2012
  • 12 Nature March 28, 2012;483(7391):531-3
  • 13 Reuters March 28, 2012