¿Podrían el ejercicio y una alimentación adecuada garantizar que no sufrirá un ataque cardíaco?

Evitar un ataque cardíaco

Historia en Breve -

  • Puede sufrir un ataque cardíaco aún y cuando lleve una alimentación saludable y haga ejercicio, sin embargo, tales casos son la excepción a la regla
  • Las mujeres que siguieron 6 pautas de un estilo de vida saludable, como llevar una alimentación adecuada y hacer ejercicio, redujeron su riesgo de cardiopatía en un 92 %
  • Se descubrió que 5 hábitos similares propios de un estilo de vida saludable podrían prevenir en los hombres casi el 80 % de los ataques cardíacos que se sufren por primera vez

Por el Dr. Mercola

Posiblemente ya le han contado la historia de alguien que comía bien, hacía ejercicio con regularidad, y aun así, sufrió un grave infarto. Quizás conoce a alguien personalmente que haya sufrido esta experiencia. O bien, tal vez usted mismo ha pasado por esto.

El punto es que, no importa cuán perfecta sea su alimentación o qué tan en forma esté, nada puede garantizarle que no sufrirá un ataque cardíaco.

CNN relató la historia de un hombre de 37 años que se ejercitaba diariamente y comía bien, pero que sufrió un grave infarto.1 Por fortuna, pudo obtener ayuda rápidamente y se recuperó, sin embargo, muchas personas no tienen la misma suerte.

El síntoma más común de la cardiopatía es la muerte súbita producto de un ataque cardíaco. La afección puede presentarse repentinamente, incluso en personas sin factores de riesgo conocidos.

Sin embargo, tales casos son excepciones y puede reducir significativamente su riesgo de ataque cardíaco al llevar un estilo de vida saludable. Asimismo, esto mejorará en gran medida sus posibilidades de sobrevivir a un ataque cardíaco en caso de sufrir uno.

El ejercicio aumenta sus posibilidades de sobrevivir a un ataque cardíaco

Algunos investigadores del Sistema de Salud Henry Ford, en Detroit, y Johns Hopkins, en Baltimore, encontraron que las personas con buena aptitud física tenían una probabilidad 40 % menor de morir un año después de haber sufrido su primer ataque cardíaco en comparación con aquellos que no estaban en forma.2

La aptitud física se midió mediante una prueba de esfuerzo. Cuanta más aptitud física tuviera la persona, menor sería su probabilidad de morir a causa de un ataque cardíaco. En concreto, por cada nivel de aptitud física que se alcanzaba durante la prueba, el riesgo de morir en el año posterior al primer ataque cardíaco disminuyó hasta en un 10 %.

La relación fue tan fuerte que los investigadores compararon la baja actividad física con otros típicos factores de riesgo de morir prematuramente tras un ataque cardíaco, como el tabaquismo, hipertensión y diabetes.

Los 6 principales factores que predicen su riesgo de ataque cardíaco

Si le interesa reducir el riesgo de un ataque cardíaco, debe prestar atención a su alimentación y hábitos de ejercicio. De acuerdo con un estudio publicado en el diario Journal of the American College of Cardiology, se ha dicho que estos, junto con otros 4 hábitos, básicamente hacen que las mujeres jóvenes estén "protegidas de los ataques cardíacos".3

Las mujeres que siguieron estas 6 pautas redujeron su riesgo de cardiopatía en un 92 %. Con base en esto, los investigadores estimaron que más del 70 % de los ataques cardíacos podrían prevenirse mediante la implementación de las siguientes medidas:

1. Alimentación saludable

2. IMC normal (el porcentaje de grasa corporal es más preciso)

3. Realizar al menos 2.5 horas de ejercicio cada semana

4. Ver televisión 7 o menos horas por semana

5. No fumar

6. Limitar el consumo de alcohol a una bebida o menos por día

En relación con el IMC, debe recordar que la proporción de su cintura y cadera es un predictor de riesgo más confiable ya que refleja la grasa visceral. Y evaluar el porcentaje de grasa corporal sería todavía más confiable.

Aun así, los resultados de este estudio reflejan los resultados de otro realizado en 2014 cuya conclusión fue que, en esencia, los mismos hábitos de salud en los hombres podrían prevenir casi el 80 % de los ataques cardíacos que se sufren por primera vez.4

5 cambios en el estilo de vida podrían prevenir el 80 % de los ataques cardíacos

La investigación realizada en el Instituto Karolinska descubrió que incorporar 5 hábitos propios de un estilo de vida saludable en los hombres podría prevenir casi el 80 % de los ataques cardíacos que se sufren por primera vez. Incluso los investigadores se sorprendieron de cuán poderoso podría ser un estilo de vida saludable y señalaron lo siguiente al respecto:5

"Es normal que las elecciones de un estilo de vida saludable generen una reducción en los ataques cardíacos... Lo impresionante es cuán drásticamente disminuyó el riesgo debido a estos factores".

El estudio INTERHEART realizado en 2004, analizó los factores de riesgo de cardiopatías en más de 50 países de todo el mundo y también descubrió que el 90 % de los casos de cardiopatías pueden prevenirse por completo al modificar la alimentación y factores del estilo de vida.6

Por desgracia, la mayoría de las personas no implementan estos hábitos para su beneficio. El estudio del Instituto Karolinska tuvo como participantes a hombres cuya edad oscilaba entre los 45 y 79 años, y solo el 1 % de ellos implementó las 5 conductas de "bajo riesgo" que podrían prevenir un ataque cardíaco. Así que, ¿cuáles son los 5 hábitos de un estilo de vida saludable?

  • Llevar una alimentación saludable
  • Ser físicamente activo (caminar/andar en bicicleta ≥ 40 minutos al día y hacer ejercicio ≥ 1 hora a la semana)
  • Asegurar que la circunferencia de la cintura esté en un rango saludable (< 95 centímetros)
  • Consumir alcohol moderadamente (10 a 30 gramos al día)
  • No fumar

Las grasas saturadas no causan cardiopatías

Al utilizar el término "alimentación saludable" en referencia a la salud cardíaca, podría asumir que significa limitar el consumo de grasas saturadas de los alimentos de origen animal. Sin embargo, contrariamente a lo que suele suponerse, los carbohidratos refinados, azúcar y alimentos procesados ​​son el verdadero enemigo – no las grasas saturadas que se encuentran en alimentos como la mantequilla, manteca y huevos.

Parte de la confusión sobre las grasas gira en torno a su impacto en el colesterol LDL, el cual con frecuencia se le denomina como colesterol "malo". De acuerdo con la noción convencional, un alto nivel de LDL se correlaciona con las cardiopatías, y la grasa saturada suele elevar el LDL. Sin embargo, existen 2 tipos de partículas de colesterol LDL:

  • Partículas de colesterol LDL pequeñas y densas
  • Partículas de colesterol LDL grandes y “esponjosas

Este último tipo de colesterol no es "malo" en lo absoluto. Las investigaciones han confirmado que las partículas de LDL grandes no contribuyen a las cardiopatías. Sin embargo, las partículas de LDL pequeñas y densas contribuyen a la acumulación de placa en las arterias, asimismo, la grasa trans aumenta dichas partículas. En contraposición, la grasa saturada, aumenta las partículas de LDL grandes, esponjosas – y benignas.

Es más, la investigación también ha demostrado que las partículas pequeñas y densas de LDL aumentan al consumir azúcar refinada y carbohidratos, como pan, panecillos y sodas. En conjunto, las grasas trans y los carbohidratos refinados causan mucho más daño que las grasas saturadas.

Una vez más, el año pasado un metanálisis no encontró relación alguna entre altos niveles de grasas saturadas en la alimentación y las cardiopatías, derrames cerebrales o diabetes tipo 2.7

Desafortunadamente, cuando la hipótesis del colesterol se arraigó, la industria alimentaria empezó a utilizar alimentos bajos en grasa, reemplazando así las grasas saturadas saludables, como la mantequilla y manteca, por grasas trans dañinas (aceites vegetales, margarina, etc.) y una gran cantidad de azúcar refinada y fructosa procesada – la cual es el principal tipo de "alimentación para tener un ataque cardíaco".

Cada vez existe un mayor número de evidencia científica que apoya a la grasa saturada como una parte necesaria de una alimentación saludable para el corazón y desmiente firmemente el mito de que la grasa saturada favorece las cardiopatías.

Para tener una salud óptima, coma alimentos de verdad – es decir muchas grasas saturadas y poca o ninguna grasa refinada, sobre todo aceites vegetales refinados y grasas trans sintéticas.

Las estatinas pueden empeorar la salud cardíaca

Las investigaciones demuestran que el 75 % de las personas tienen niveles normales de colesterol al momento de sufrir su primer ataque cardíaco.8

Por lo tanto, como una manera de disminuir su riesgo debe tener mucho cuidado al confiar ciegamente en las estatinas para disminuir el colesterol. Asimismo, de acuerdo con la evidencia existente, las estatinas pueden empeorar la salud cardíaca y solo parecen efectivas gracias a las engañosas estadísticas.

Un informe publicado en el diario Expert Review of Clinical Pharmacology concluyó que los promotores de las estatinas utilizaron una herramienta estadística llamada reducción del riesgo relativo (RRR) con el fin de amplificar sus triviales efectos beneficiosos.9

Si observa el riesgo absoluto, las estatinas benefician solo al 1 % de la población. Esto significa que de cada 100 personas tratadas con estos medicamentos, 1 persona tendrá un ataque cardíaco menos.

Esto no parecer ser muy impresionante, por lo que los partidarios de las estatinas utilizan una estadística diferente llamada riesgo relativo. Con tan sólo hacer esta artimaña estadística, las estatinas se vuelven súbitamente beneficiosas para el 30 a 50% de la población.

Si toma una estatina, asegúrese de tomar también coq10 o ubiquinol

Además, las estatinas reducen el nivel de coenzima Q10 (CoQ10), que su cuerpo utiliza para producir energía por cada célula, y por lo tanto es vital para tener una buena salud, altos niveles de energía, longevidad y calidad de vida en general. La forma reducida de la CoQ10, el ubiquinol, es un componente crítico de la respiración celular y la producción de trisfosfato de adenosina (ATP, por sus siglas en inglés). El ATP es una coenzima utilizada como un portador de energía en cada célula del cuerpo.

Al tener en cuenta que su corazón es el órgano en su cuerpo que más energía necesita, puede suponer cuán devastador podría ser reducir la principal fuente de energía celular de su cuerpo.

Por lo tanto, aunque uno de los motivos de la fama de la estatinas es evitar las cardiopatías, en realidad aumentan el riesgo cuando su cuerpo no cuenta con CoQ10. La reducción de CoQ10 causada por el medicamento, es la razón por la cual las estatinas pueden aumentar su riesgo de insuficiencia cardíaca aguda.

Si toma estatinas, DEBE tomar Coenzima Q10 como suplemento. Si tiene más de 40 años, le recomiendo tomar ubiquinol (forma reducida de CoQ10) en lugar de CoQ10, ya que su cuerpo lo absorbe mucho más efectivamente.

La cardiopatía es una principal causa de muerte

Es fundamental que tome en serio su salud cardíaca. Solo en los Estados Unidos, 735 000 personas sufren un ataque cardíaco cada año.10 La mayoría (525 000) no tuvo un evento de este tipo previamente.

Además, 1 de cada 4 muertes en los Estados Unidos sobrevino de alguna cardiopatía, la más común es la enfermedad de la arteria coronaria (EAC). La EAC puede causar un ataque cardíaco.

Un ataque cardíaco ocurre cuando se bloquea el flujo sanguíneo a una parte de su corazón. Esto suele ser el resultado de la acumulación de placa dentro de las arterias (aterosclerosis), que puede romperse y formar un coágulo que bloquea el flujo sanguíneo. Si la obstrucción no se despeja rápidamente, una parte de su miocardio comenzará a morir y será reemplazado por tejido cicatrizal, que puede causar graves problemas en el futuro.

Por ejemplo, un ataque cardíaco previo (sobre todo si se dañó una extensa área del corazón) es un factor de riesgo para sufrir otro paro de forma repentina,11 que es causado por ritmos cardíacos anormales y puede ser mortal. Cabe señalar que no todo el mundo experimenta dolor o molestias en el pecho durante un ataque cardíaco. Otros signos y síntomas pueden ser:

  • Dolor en la parte superior del cuerpo o incomodidad en los brazos, espalda, cuello, mandíbula o parte superior del estómago
  • Insuficiencia respiratoria
  •  Náuseas
  • Aturdimiento
  • Sudoración fría

Si cree que usted o un ser querido está sufriendo un ataque cardíaco, busque de inmediato atención médica de emergencia. Sus posibilidades de supervivencia son mayores si recibe el tratamiento de emergencia rápidamente.

Cómo proteger su salud cardíaca

La mala alimentación e inactividad física son 2 de los principales factores de riesgo de cardiopatía. Como se mencionó anteriormente, es posible tener un ataque cardíaco aun y cuando lleve una alimentación saludable y haga ejercicio, sin embargo, es mucho más probable que sufra uno si no implementa estas medidas.

Ya sea que tenga un buen estado de salud o haya sufrido un ataque cardíaco en el pasado, es el momento de adoptar medidas para proteger su salud cardíaca. He aquí algunas de mis principales recomendaciones:

Reducir, con el objetivo de eliminar, los granos y azúcares de su alimentación. Es de vital importancia eliminar los granos y azúcares que contienen gluten, en especial la fructosa.

Consumir una buena porción de comida cruda.

Consumir una gran cantidad de grasas omega-3 de origen animal y alta calidad, como el aceite de kril. Las investigaciones sugieren que simplemente con 500 miligramos (mg) de kril por día podría mejorar sus niveles de colesterol total y triglicéridos, además probablemente podría aumentar su colesterol HDL.

Reemplazar los aceites vegetales y grasas trans sintéticas por grasas saludables, como aceite de oliva, mantequilla, aguacate, huevos ​​orgánicos de gallinas camperas y aceite de coco (recuerde que solo debe utilizar aceite de oliva en frío, utilice aceite de coco para cocinar y hornear).

Consumir más alimentos fermentados; además de optimizar su microbioma intestinal—lo que podría mejorar su estado inmunológico general—también introduciría bacterias beneficiosas en su boca. Tener una salud oral deficiente es otro poderoso indicador de mayor riesgo de enfermedades cardíacas.

Optimizar sus niveles de vitamina D; por lo que, lo ideal sería exponerse adecuadamente a los rayos del sol, ya que esto también le permitiría a su cuerpo producir sulfato de vitamina D—otro factor que podría desempeñar un rol crucial en prevenir la formación de placa arterial.

Hacer ejercicio regularmente. Incorpore ejercicios en intervalos de alta intensidad, que también optimizan la producción de la hormona de crecimiento humano (HGH, por sus siglas en inglés).

Evitar fumar o beber alcohol excesivamente.

Obtener suficiente sueño reparador de alta calidad.

Practicar técnicas de control del estrés.

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