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La falta de ejercicio durante el embarazo podría predisponer al bebé a la obesidad

Escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

ejercicio durante el embarazo

Historia en Breve -

  • Aunque las investigaciones previas apoyaron el ejercicio durante el embarazo con el fin de reducir los riesgos durante y después del parto en las mujeres con obesidad, los datos del estudio actual demuestran que los bebés nacidos de ratones que se ejercitaron durante el embarazo tenían una mayor actividad de grasa marrón
  • En el cuerpo hay grasa blanca, donde se almacena la energía y se secretan hormonas, y grasa marrón, que quema calorías. La grasa subcutánea puede ser depositada directamente debajo de la piel y la grasa visceral se envuelve alrededor de sus órganos internos
  • Décadas de investigación han encontrado que hacer ejercicio durante el embarazo es seguro para la madre y el bebé, y ayuda a reducir el dolor durante el trabajo de parto y el alumbramiento, además de que mejora la capacidad de las nuevas madres para satisfacer los requerimientos de un bebé en crecimiento
  • Podría aumentar la actividad de su grasa marrón y reservas como adulto, al exponerse a temperaturas frías, hacer ejercicio de intensidad de moderada a alta y obtener ocho horas de sueño de calidad
  • Seguir mi plan de nutrición optimizado le brinda una base sólida durante el embarazo, así como una alimentación nutritiva para ayudar a alimentar a su bebé en desarrollo, reducir su posibilidad de subir demasiado peso y crear hábitos saludables para usted y su creciente familia para cuando nazca su bebé

Mientras se encuentran embarazadas, las mujeres son responsables de su salud y de la de su hijo por nacer. Varios estudios han demostrado que la salud del bebé en crecimiento no solo depende de la genética, sino también del entorno en el que se desarrolla. A veces, pequeños cambios durante el embarazo podrían tener un efecto profundo en la vida luego del alumbramiento.

Por ejemplo, en un estudio de rastreo genético en más de 21 500 personas, los investigadores encontraron que esos genes que no se transmiten a los niños también tuvieron un efecto importante en la educación y la salud.

Otro estudio evaluó cómo el estado psicológico de la madre afecta al bebé en desarrollo y descubrió que los bebés que se desarrollaron mejor experimentaron un ambiente consistente antes y después del nacimiento.

Es decir que, si las mamás se encontraban saludables o en depresión antes y después del parto, esos niños se desarrollaron mejor que los de madres que estaban sanas antes y deprimidas después del parto.

La obesidad materna se ha relacionado con una mayor probabilidad de que un niño experimente asma. El humo de segunda mano se ha relacionado con el asma y los problemas respiratorios, incluso cuando esto ocurre antes del nacimiento.

Los bajos niveles de vitamina D podrían aumentar el riesgo de diabetes gestacional, preeclampsia y bajo peso al nacer. La contaminación del aire en el exterior podría aumentar el riesgo de bajo peso al nacer, además de alteraciones en el desarrollo y función de los pulmones durante la infancia.

Un estudio reciente con animales ha encontrado que las crías nacidas de ratones a los que se les puso a hacer ejercicio durante el embarazo tenían menor riesgo de subir de peso después del nacimiento.

Ejercitarse durante el embarazo podría reducir el riesgo de obesidad de su bebé

La investigación actual se basa en estudios anteriores que evalúan los efectos del ejercicio durante el embarazo para prevenir la diabetes gestacional y mejorar el pronóstico de sobrepeso y obesidad en mujeres embarazadas. El estudio mencionado fue presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Fisiología.

Los científicos recomiendan que las mujeres, independientemente de si padecen o no obesidad o diabetes, deberían hacer ejercicio de manera regular durante el embarazo, ya que parece beneficiar la salud metabólica futura de sus hijos. Aunque los estudios anteriores demostraron que el ejercicio realizado por las mujeres embarazadas con obesidad beneficiaba al bebé, este fue el primero en demostrar que ocurre lo mismo en las mujeres sin obesidad.

En este estudio con animales, los investigadores alentaron a las ratas embarazadas a realizar 60 minutos de ejercicio moderado todas las mañanas. Las crías nacidas de ratas que no se ejercitaron se utilizaron como grupo de control. Después del destete, los ratones nacidos del grupo que hizo ejercicio exhibieron niveles elevados de proteína relacionados con mayor tejido adiposo marrón.

Los investigadores también hallaron que la descendencia en el grupo de ejercicio tenía temperaturas corporales más elevadas, lo que indica que la grasa marrón era más eficiente que en aquellos que nacieron de ratas que no hicieron ejercicio. Esta función termogénica superior ha demostrado prevenir la disfunción metabólica.

Luego, los ratones consumieron una alimentación alta en grasas durante ocho semanas después del destete. Aquellos en el grupo de ejercicio subieron menos de peso y demostraron tener menos síntomas de enfermedad metabólica.

Con base en estos hallazgos, los investigadores planean realizar estudios adicionales, con la esperanza de comprender mejor los mecanismos biológicos de protección que están involucrados.

Hacer ejercicio durante el embarazo es importante y seguro

Aunque durante el embarazo se producen considerables cambios fisiológicos y psicológicos que tienden a promover conductas sedentarias, la falta de actividad se asocia con mayor riesgo de hipertensión arterial, aumento de peso, diabetes gestacional y riesgo de obesidad y enfermedad cardiovascular a largo plazo.

Una de las razones por las que las mujeres podrían experimentar dificultades para hacer cantidades adecuadas de ejercicio es la mayor cantidad de fatiga, náuseas y complicaciones que pueden llegar a experimentar durante el embarazo. Algunos de los primeros estudios sobre la relación entre la actividad física y mejores pronósticos de nacimiento se publicaron a principios del siglo XX.

Los programas de ejercicios prenatales se introdujeron en las décadas de 1920 y 1930 con el objetivo de facilitar el trabajo de parto y el alumbramiento.

En 1949, el U.S. Children's Bureau publicó una recomendación estándar sobre la actividad física en ausencia de complicaciones maternas. Esas recomendaciones incluían tareas domésticas, jardinería, caminatas diarias y natación, con recomendación de evitar practicar deportes.

En las décadas de 1970 y 1980, las recomendaciones fueron muy específicas y se centraron en mejorar el estado físico mientras que a su vez facilitaban el trabajo de parto y el nacimiento. En el 2002, el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología actualizó sus pautas y recomendó 30 minutos de actividad física de intensidad moderada durante la mayoría de los días de la semana.

Por primera vez, las pautas también incluían actividad física de intensidad vigorosa para las mujeres que habitualmente practicaban este tipo de actividad antes del embarazo. Los investigadores continúan encontrando recomendaciones de actividad física durante el embarazo que plantean ventajas claras tanto para la madre como para el bebé.

El ejercicio tiende a evitar el aumento excesivo de peso, reduce el riesgo de cesárea, dolor lumbar e incontinencia urinaria, mientras que al mismo tiempo aumenta la incidencia de partos por vía vaginal. Por desgracia, María Perales, autora principal de un estudio del Departamento de Actividad Física y Ciencias del Deporte en la Universidad Camilo José Cela, encontró que:

"El porcentaje de mujeres que cumplen con las recomendaciones de ejercicio durante el embarazo es muy bajo. Esto se debe en parte a la incertidumbre sobre qué tipo de ejercicio debe recomendarse y cuál debe evitarse".

El ejercicio podría aumentar el tejido adiposo marrón en el bebé

Los investigadores en el estudio presentado encontraron que en el grupo experimental aumentó la cantidad de tejido adiposo marrón que se encuentra en su descendencia, lo que es un efecto positivo del ejercicio. Aunque podría pensar que la grasa corporal es mala, hay dos tipos distintos y varios lugares donde pueden encontrarse.

La grasa blanca es mucho más abundante que la grasa marrón y tiene la función de almacenar energía y producir hormonas secretadas en el torrente sanguíneo. Sin embargo, las personas delgadas tienden a tener más grasa marrón que las personas con obesidad. Los investigadores han encontrado que estimular la grasa marrón quema calorías.

Los niños también tienen más grasa marrón que los adultos, que es lo que ayuda a mantener una temperatura cálida. Cuando se activa, la grasa marrón quema grasa blanca.

Su cuerpo almacena grasa directamente debajo de la piel, llamada grasa subcutánea, o la envuelve profundamente alrededor de sus órganos internos, llamada grasa visceral. La grasa del vientre es una combinación de grasa visceral y subcutánea.

Los investigadores han estudiado el posible uso de la grasa marrón como una intervención terapéutica para la obesidad y diabetes. La capacidad termogénica incluso de pequeñas cantidades de grasa marrón podría producir resultados desproporcionadamente mayores.

Los científicos han informado que el trasplante de tejido adiposo marrón en ratones podría revertir las anormalidades anabólicas. Sin embargo, podría aumentar sus reservas de grasa marrón sin tener que recurrir a pastillas o procedimientos quirúrgicos.

Cómo aumentar su grasa marrón

Gracias a la mejora de la tecnología, los investigadores pueden localizar y estudiar mejor la grasa marrón, lo que ha mejorado su capacidad para determinar formas de aumentar la actividad de la grasa marrón existente y aumentar sus reservas.

La investigación ya ha determinado varias formas en que podría mejorar su capacidad para generar y utilizar energía a través de la termogénesis de la grasa marrón.

Temperatura — La mayoría desea experimentar un estado en el que el entorno satisfaga sus necesidades físicas sin esfuerzo. El estilo de vida occidental ha permitido que muchos logren esto a través de tuberías internas, calefacción central e iluminación artificial. De hecho, la mayoría de las personas solo pasan unos cuantos minutos en espacios exteriores todos los días.

Exponerse al frío podría ayudarle a quemar grasa corporal, aumentar la biogénesis mitocondrial y aumentar la producción de norepinefrina en el cerebro. Curiosamente, las bajas temperaturas le ayudan a pensar con mayor claridad y a realizar mejor las tareas.

Las temperaturas más frías también son mejores para dormir, ya que la temperatura de la zona media o core de su cuerpo desciende de forma natural a medida que se queda dormido. La investigación ha encontrado que los animales machos que pasaron tiempo en temperaturas más bajas antes de aparearse producen crías con tejido adiposo marrón más activo.

Exponga algunas funciones de su cuerpo a cambios fríos para que este mejor preparado para la próxima vez que esté expuesto al clima frío. Esta aclimatación es el resultado de la capacidad de su cuerpo para generar más calor.

Los investigadores han demostrado que cuando los hombres están expuestos a temperaturas más frías, aumentan la cantidad de grasa marrón en su cuerpo y disfrutan de un incremento correspondiente en su metabolismo.

Para activar su propia grasa marrón, considere poner una bolsa de hielo en la parte superior de la espalda y pecho durante 30 minutos diarios, ducharse con agua fría o sumergirse en agua fría hasta la cintura durante 10 minutos tres veces por semana.

Ejercicio — En 2012, los científicos de Harvard descubrieron la creación de irisina, una hormona antes desconocida, en los músculos trabajados de los ratones y luego iniciaría el proceso de activación de la grasa blanca en marrón. Los científicos cuestionaron si esta hormona tenía un efecto sobre las células humanas.

En un estudio publicado en el Journal of Physiology, investigadores de la Universidad de Florida utilizaron tejido de grasa blanca de mujeres que se habían sometido a una cirugía de reducción mamaria, así como tejido de grasa marrón de aquellas que se sometieron a una cirugía para tratar el cáncer de riñón.

Las células se bañaron en irisina durante 4 días, durante los cuales los científicos verificaron los niveles de una proteína, UCP1, que se sabe que contribuye al cambio de la grasa blanca en grasa marrón. La grasa blanca expuesta a dosis moderadas o elevadas de irisina comenzó a producir más células UCP1 de manera significativa, pero la hormona no tuvo efecto en la grasa marrón.

Esto sugirió a los investigadores que el ejercicio de intensidad moderada a alta, que produjo dosis de moderadas a elevadas de irisina, también podría contribuir al desarrollo de reservas de grasa marrón.

Sueño — La hormona melatonina influye enormemente en el sueño, y las investigaciones demuestran que la melatonina también tiene un efecto en la forma en que su cuerpo utiliza la grasa marrón. Esto podría responder, en parte, a por qué los esfuerzos para bajar de peso a menudo se detienen cuando no se obtiene un sueño de suficiente calidad.

En un estudio publicado en el Journal of Pineal Research, los datos demostraron que las ratas con niveles más altos de melatonina tenían más grasa marrón activada y mayor capacidad de quemar calorías. Al parecer, la melatonina ayudó a disminuir los niveles de obesidad en ratas, sin cambios en el consumo de alimentos o actividad.

Consumir estos alimentos podría ayudar a nutrirles a usted y a su bebé durante el embarazo

El ejercicio es parte importante del cuidado de su cuerpo y la salud del nonato. Su nutrición es igual de importante, ya que rara vez hay un momento más complejo durante la vida de una mujer, que el embarazo. Es necesario que consuma nutrientes con el fin de mantener su cuerpo en funcionamiento, así como para nutrir y apoyar a su bebé en rápido crecimiento.

Nutrirse de forma adecuada es crucial en todas las etapas del desarrollo, e incluso antes de la concepción. Mi plan de nutrición optimizado ofrece una breve estrategia fácil de seguir para obtener todos los tipos de alimentos y nutrientes que le pueden ayudar a llevar un embarazo saludable.

Es importante concentrarse en minimizar su consumo de alimentos procesados y aumentar su cantidad de vegetales, grasas saludables y fuentes de proteínas de alta calidad. Si hasta ahora su alimentación ha estado repleta de alimentos procesados y embalados, podría pensar que cocinar con alimentos enteros será más difícil o menos sabroso. ¡Pues permítame decirle que no es así!

Para obtener una breve lista de alimentos que son importantes durante el embarazo, consulte mi artículo anterior, "Los principales alimentos que debe consumir si está embarazada".

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