¡20 propósitos saludables para el 2020! De solo propósitos a soluciones ¡20 propósitos saludables para el 2020! De solo propósitos a soluciones

PUBLICIDAD

El ejercicio es el mejor aliado para las sobrevivientes de esta enfermedad

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

ejercicio para cáncer de mama

Historia en Breve -

  • Las investigaciones indican que el ejercicio regular durante el tratamiento de quimioterapia y radiación podría duplicar la posibilidad de sobrevivir al cáncer
  • Algunos de los beneficios que puede proporcionar el ejercicio durante el proceso de tratamiento contra el cáncer incluyen elevar los niveles de energía, disminuir los efectos secundarios de los medicamentos, prevenir la reaparición y reducir el riesgo de muerte
  • Los tratamientos de radiación y quimioterapia son más efectivos cuando se incluye el ejercicio porque la actividad aeróbica puede la movilizar sangre con altos niveles de oxígeno hacia los tejidos y volver a los tumores cancerosos más receptivos a estos procesos

Según la página web Breastcancer.org, casi 1 de cada 8 mujeres de los Estados Unidos está en riesgo de desarrollar cáncer de mama. Aparte del cáncer de piel, es el segundo tipo de cáncer que se diagnostica con mayor frecuencia entre las mujeres. Hoy en día, más de 3.1 millones de personas son tratadas o han completado un tratamiento contra el cáncer de mama.

Cualquiera persona podría ser afectada por el cáncer de mama, incluso sus más allegadas. Y no solo puede afectar a las mujeres, sino que el riesgo de cáncer de mama de un hombre es de alrededor de 1 de cada 1 000, y se espera que para el 2017 se diagnostiquen casi 2 500 casos nuevos de cáncer de mama masculino en los Estados Unidos.

Además, el cáncer de mama es una enfermedad tan destructiva que puede acabar con su vitalidad y salud física. Este tipo de cáncer puede causar un fuerte impacto emocional, así como grandes problemas físicos.

Hace alrededor de 30 años, me percaté por primera vez acerca de los beneficios del ejercicio para el cáncer, al sospechar que esta actividad podría disminuir la resistencia a la insulina, y de esa manera ayudar al cuerpo a combatir la enfermedad con mayor efectividad.

Con base en lo que he aprendido sobre los efectos positivos de las grasas saludables y cetosis nutricional, que abordé en mi última obra, "Contra el cáncer", he explicado que el ejercicio también le envía señales a la PGC 1-alfa, una indicación importante de que el cuerpo necesita reproducir y multiplicar los niveles de mitocondrias.

Como explico en mi obra, ya que la disfunción mitocondrial parece ser una causa principal de la mayoría de los tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de mama, las actividades como el ejercicio que apoyan la biogénesis mitocondrial pueden fortalecer al cuerpo y ayudarle a contraatacar.

Efectos del cáncer en el cuerpo

Si usted o algún conocido padecen cáncer de mama, sin duda ya sabe que la enfermedad podría provocar graves consecuencias físicas. A menudo, el cáncer puede disminuir la esperanza de vida e impactar de forma negativa en la calidad de vida en general.

En caso de someterse a un tratamiento convencional para abordar el cáncer de mama, podría experimentar algunos o todos los efectos siguientes. Si bien, algunos de estos pueden ser temporales, en algunos casos, podrían llegar a ser permanentes.

Ansiedad o depresión

Menor actividad sexual o problemas de fertilidad

Neuropatía periférica

Menor masa ósea y problemas articulares

Menopausia precoz o agravamiento de los síntomas menopáusicos

Deterioro de la condición física

Cambios en los brazos y senos

Sensación de cansancio y fatiga

Pérdida de cabello

Problemas de la memoria y capacidad de atención

Problemas pulmonares y cardíacos

Pérdida y aumento de peso

Algunos de los peores efectos del cáncer están relacionados con el daño en el sistema cardiovascular y músculo esquelético. Estos efectos son ocasionados por la combinación de cirugía, radiación y quimioterapia, que son utilizadas con mayor frecuencia para tratar la enfermedad.

La combinación de tal daño puede causar un drástico deterioro tanto de la capacidad para hacer ejercicio como para realizar sus actividades diarias.

Parte del trabajo de Lee Jones, Ph.D., científico del ejercicio y Director del programa de investigación de cardio-oncología, en el Centro de Cáncer Memorial Sloan Kettering de la ciudad de Nueva York, consiste en desarrollar estrategias para atenuar los efectos secundarios cardiovasculares a corto y largo plazo del tratamiento contra el cáncer. Y establece que:

"Hemos comprendido que la terapia contra el cáncer puede causar un drástico deterioro en la capacidad de reserva cardiovascular de un paciente, que usualmente se conoce como el nivel de condición física, y al parecer podría continuar deteriorada incluso en los años posteriores a la terapia.

Y hemos descubierto que inclusive un breve ciclo de quimioterapia podría causar un impacto en el sistema cardiovascular similar a 10 años de envejecimiento normal. ¡Eso es muy desagradable!

Sin embargo, la buena noticia es que, en nuestros ensayos clínicos, hemos descubierto que estos efectos podrían disminuirse en personas que realizan un entrenamiento prescrito de ejercicios estructurados".

Publicidad
Obtenga mis 20 propósitos saludables GRATIS para 2020 aquíObtenga mis 20 propósitos saludables GRATIS para 2020 aquí

Una parte esencial de los cuidados estándar contra el cáncer es hacer ejercicio de inmediato

A lo largo del tiempo, el ejercicio fue una de las prácticas más promovidas para prevenir enfermedades. Como ya se sabe, es muy común que los médicos de atención primaria sugieran implementar cambios en el estilo de vida si está en riesgo o ya padece uno de los típicos padecimientos crónicos, como las enfermedades cardíacas o diabetes.

Muy frecuentemente, cuando se enfrenta a alguna de estas el médico podría sugerirle cambiar su alimentación, dejar de beber o fumar, bajar de peso o hacer más ejercicio.

Por ejemplo, según Jones, aunque el ejercicio se ha indicado constantemente para pacientes con problemas cardíacos, hasta hace poco tiempo, no se consideraba tanto la implementación de esta práctica para prevenir y tratar cualquier tipo de cáncer.

Por lo regular, se pensaba que los pacientes con cáncer eran demasiado débiles y frágiles para poder hacer un ejercicio regular. Ahora, Jones indica que la perspectiva sobre el ejercicio y el cáncer han cambiado por diversas cuestiones:

"Es probable que la (razón) más significativa sea el gran progreso en la detección, prevención y tratamiento contra el cáncer.

En la actualidad, la combinación de esto podría resultar en una mayor longevidad, como nunca antes, después de recibir el diagnóstico de algún tipo de cáncer y, como resultado, algunos de estos ya no se consideran una sentencia de muerte.

Hoy en día, debido a que casi 14 millones de personas en los Estados Unidos cuentan con algún antecedente de cáncer, el ejercicio se ha vuelto una parte muy importante del movimiento para la supervivencia".

Las organizaciones actuales más destacadas combinan el ejercicio con el tratamiento contra el cáncer

De forma similar a Memorial Sloan Kettering, Johns Hopkins Medicine, con sede en Baltimore, promueve el ejercicio en pacientes que reciben tratamiento contra el cáncer, más que nada debido a sus beneficios confirmados. En cuanto al cáncer, Johns Hopkins afirma que el ejercicio ha demostrado:

  • Aumentar el bienestar físico y emocional general
  • Disminuir los trastornos del sueño
  • Mejorar el estado de ánimo
  • Atenuar la sensación de fatiga y náuseas relacionadas con este tratamiento
  • Disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama

En el breve video ya presentado, el Dr. Robert Thomas, oncólogo consultor en dos hospitales del Reino Unido y profesor clínico en la Universidad de Cambridge, abordó la relevancia del ejercicio durante el proceso y después de vencer el cáncer.

Asimismo, en el Reino Unido, Macmillan Cancer Support ha presentado argumentos bien sustentados para incluir el ejercicio en la atención estándar contra el cáncer. Recomiendan que cualquier persona que realice un tratamiento para combatir el cáncer debe hacer ejercicio de intensidad moderada durante 2.5 horas por semana. En su sitio web, Macmillan proporciona datos útiles sobre los beneficios del ejercicio en pacientes con cáncer. De igual manera, su canal de YouTube contiene diversos videos relacionados con este tema.

Los tejidos con altos niveles de oxígeno responden mejor a los tratamientos de radiación y quimioterapia

Mark Dewhirst, profesor de oncología y radiación en la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke, ha pasado años investigando cómo impulsar el flujo de oxígeno hacia los tumores. Su principal objetivo radica en el deseo de mejorar la efectividad de los medicamentos de radiación y quimioterapia a través de estimular la oxigenación en los tejidos.

En un estudio realizado en 2015, en coautoría con Dewhirst y publicado en Journal of the National Cancer Institute, se demostró que el ejercicio aeróbico no solo ralentizaba el desarrollo de tumores de cáncer de mama en ratones, sino que también el cáncer se volvía más sensible al proceso de quimioterapia. Según Dewhirst:

"Durante la mayor parte de estos 30 años he investigado cómo eliminar la hipoxia en los tumores, y he estudiado diversos enfoques; por ejemplo, medicamentos, hipertermia y control metabólico. Pero, ninguno ha funcionado muy bien y, en cambio, algunas veces se ha agravado la situación. Por lo que, los descubrimientos relacionados con el ejercicio son muy prometedores".

Luego de implantar quirúrgicamente células de cáncer de mama en ratones hembra, Dewhirst y su equipo encontraron que los tumores se desarrollaban con más lentitud en ratones que podían utilizar una rueda de ejercicio que en los ratones que no tenían acceso. Asimismo, la densidad de los pequeños vasos sanguíneos que alimentan los tumores en los ratones durante el ejercicio fue alrededor de 60 % más elevada que en los ratones que no realizaban ejercicio, lo que hace que esos tumores sean más ricos en oxígeno o menos hipóxicos.

Los resultados fueron significativos ya que la radiación y quimioterapia funcionan mejor con la presencia de oxígeno. Como tal, el coautor del estudio Jones valida el ejercicio como una terapia beneficiosa para pacientes que padecen cáncer de mama:

"Cada vez hay más investigaciones que demuestran que el ejercicio es un método seguro y tolerable relacionado con muchas mejoras, como en el estado físico, calidad de vida y menor sensación de síntomas como la fatiga, en diversos tipos de cáncer, incluyendo al cáncer de mama. Ahora, con base en tales descubrimientos en ratones, hemos diseñado estudios para evaluar si el ejercicio puede inhibir el desarrollo de tumores y riesgo de reaparición en humanos".

El ejercicio puede mejorar la posibilidad de supervivencia o prevención del cáncer

Un documental australiano realizado en 2016 y titulado "Exercise and Cancer", que expone investigaciones realizadas en el Instituto de Investigación de Medicina del Ejercicio en Perth, sugiere que, completar el ejercicio prescrito durante el proceso de radiación y quimioterapia puede mejorar la posibilidad de supervivencia. Robert Newton, Codirector del instituto, afirma que:

"Ahora, hay un número cada vez mayor de estudios de investigación que demuestran que si las personas pueden alcanzar cierto nivel de actividad física, que prácticamente es muy poco... tendrán más del doble de probabilidades de sobrevivir a un cáncer".

Un estudio publicado en Journal of the American Medical Association encontró que las pacientes con cáncer de mama que realizaban ejercicio moderado durante tres a cinco horas a la semana podían disminuir a la mitad su riesgo de morir de cáncer, en comparación con las pacientes que no hacían ejercicio. De hecho, hasta cierto punto, cualquier cantidad de ejercicio a la semana elevaba las posibilidades de supervivencia de un paciente.

Asimismo, si se realiza de forma proactiva, podría ayudar a prevenir el cáncer. Principalmente, se logra al fortalecer el cuerpo, por medio de procesos como la multiplicación y reproducción mitocondrial, y al volverlo más resistente a las enfermedades. Según indica Jones:

"Hay evidencia contundente de que hacer ejercicio de forma regular está relacionado con un riesgo significativamente menor de ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de colon, de próstata y mama".

Recomendaciones para hacer ejercicio regular durante el tratamiento contra el cáncer

Cancernet-UK proporciona las siguientes recomendaciones para ayudarle a mantener un programa de ejercicio constante durante y después de implementar un tratamiento contra el cáncer:

  • Determine un programa de ejercicios. Es fundamental establecer el ejercicio como un objetivo prioritario en su programación cotidiana, así como establecer una rutina, por medio de un diario o monitor de ejercicios para mantener el enfoque.
  • Aumente la cantidad de ejercicio como parte de sus actividades cotidianas. Incrementar la actividad física en el contexto de las actividades regulares de la vida cotidiana, como subir las escaleras o caminar en vez de conducir, es una forma sencilla de hacer más ejercicio.
  • Evite estar inactivo por largos períodos de tiempo. Si es posible, levántese de su espacio de trabajo cada 30 minutos y camine durante 2 minutos. De forma alternativa, puede utilizar un escritorio de pie o caminar más durante los recesos o a la hora de la comida.
  • Establezca el ejercicio como actividad social. Ya que muchas de las actividades deportivas y recreativas tienen algún aspecto social, al elegir alguna que le guste e invitar a familiares y amigos, podrá crear un sistema de compromiso natural que le impulsará a continuar haciendo ejercicio de manera constante.

Precauciones importantes que debe tomar sobre el cáncer y el ejercicio

En caso de que realice un tratamiento contra el cáncer y considere hacer ejercicio por primera vez, le recomiendo que antes lo consulte con un oncólogo. De igual manera, es posible que deba solicitar la recomendación de un fisiólogo del ejercicio. En vez de un entrenador personal, se beneficiará más al colaborar con un fisiólogo del ejercicio que tenga experiencia en personalizar el ejercicio en función de las necesidades particulares de los pacientes y sobrevivientes de cáncer.

Un fisiólogo del ejercicio sabrá acerca de los medicamentos y tipos de tratamiento contra el cáncer que ha realizado o completado. Como tal, podrá personalizar un programa de ejercicios para cumplir con las necesidades específicas del cuerpo, con respecto al tipo de cáncer del que se trate.

Si ha hecho ejercicio regular durante su tratamiento contra el cáncer, debe asegurarse de tomar un tiempo para realizar un proceso de recuperación adecuado entre cada sesión de entrenamiento. El ejercicio puede causar daño en los músculos y lo que realmente proporciona los beneficios es hacer un proceso de recuperación adecuado. Esta es otra razón por la que valdría la pena invertir su tiempo y dinero para buscar ayuda profesional al diseñar algún programa de ejercicios contra el cáncer.

Realice ejercicio para disminuir su riesgo de reaparición del cáncer

Hay una cantidad impresionante de evidencia que respalda el ejercicio como método para disminuir el riesgo de reaparición del cáncer.

Por ejemplo, las investigaciones previas han demostrado que los pacientes con cáncer de colon y de mama que hacen ejercicio regular presentan la mitad de la tasa de reaparición, en comparación con quienes no hacen ejercicio. Ciarán Devane, Director ejecutivo de Macmillan Cancer Support, indica que:

"Los pacientes con cáncer se sorprenderían si supieran cuántos beneficios podría brindar la actividad física para el proceso de recuperación y salud a largo plazo, en algunos casos al disminuir las posibilidades de tener que realizar nuevamente la ardua prueba del tratamiento. No tiene que realizar un ejercicio muy extenuante, puede hacer jardinería, una caminata rápida o nadar, cualquier actividad puede beneficiarle".

Un metaanálisis realizado en 2015 de 22 estudios de investigación previos, que contó con la participación de 123 574 personas, encontró que quienes informaban una alta actividad física previa al diagnóstico de por vida exhibían un riesgo mucho menor de muerte por cáncer de mama, en comparación con quienes informaron actividad física baja/nula de por vida previa al diagnóstico.

Asimismo, tanto la actividad física previa como posterior al diagnóstico se relacionaron con un menor riesgo de progresión y reaparición del cáncer de mama. Los autores del estudio sugirieron que "[u]na actividad física adecuada podría ser una intervención importante para disminuir la muerte y reaparición de cáncer de mama entre los sobrevivientes de cáncer de mama".

La investigación publicada en Canadian Medical Association Journal examinó los factores de estilo de vida que influían en las tasas de reaparición del cáncer de mama. El estudio incluyó un metaanálisis basado en 67 artículos relacionados con la reaparición del cáncer asociado con las elecciones de estilo de vida del paciente, como la alimentación, control de peso y ejercicio. Los autores del estudio indicaron que:

"De todos los factores del estilo de vida, la actividad física era la que impactaba más en los resultados del cáncer de mama. Un aumento de peso de más del 10 % en el peso corporal después de recibir un diagnóstico de cáncer de mama podría elevar el riesgo de mortalidad por cáncer de mama, así como la mortalidad por todas las causas".

Además, los autores afirman que las mujeres que realizan 30 minutos de actividad física al día, 5 días a la semana o 75 minutos de ejercicio intenso una vez por semana, podrían disminuir su riesgo de muerte y reaparición del cáncer de mama de forma significativa. En comparación, al parecer las mujeres con exceso de peso u obesidad tienen la tasa más baja de supervivencia.

La Dra. Ellen Warner, oncóloga del Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook, profesora de medicina en la Universidad de Toronto y coautora de la investigación indicó que:

"El ejercicio puede brindar el mayor beneficio al disminuir el riesgo de reaparición y puede tener muchos otros beneficios secundarios, como ayudar con el control del peso, que a su vez puede disminuir el riesgo de reaparición, así como los efectos secundarios de la radiación, quimioterapia y terapia hormonal".

Aunque hacer ejercicio durante el proceso de cáncer de mama ha demostrado proporcionar beneficios, es evidente que la mejor opción para vencer esta enfermedad es prevenirla de forma proactiva. Aparte de hacer ejercicio de forma regular, al parecer adoptar una dieta cetogénica o tipo de alimentación para quemar grasa es un elemento que puede ser disuasorio y prometedor contra el cáncer. Por lo tanto, para obtener más información sobre cómo proteger su vida de enfermedades graves, como el cáncer de mama, puede leer mi nueva obra "Contra el cáncer".