Cuanto Más Tiempo Mantenga Su Sobrepeso, Mayor Será el Riesgo de Cáncer

Obesidad y Cancer

Historia en Breve -

  • Por cada década que una mujer es obesa, sus probabilidades de desarrollar cáncer de seno, endometrio, colon o renal se elevan en un 10% ; y por cada década que tenga sobrepeso, su riesgo aumenta en un 7%
  • El exceso de peso corporal es responsable de contribuir relativamente a la incidencia de cáncer en alrededor de un 25% ; se encuentra segundo lugar, solo después del consumo de tabaco, y es un factor que contribuye en el 20% de todas las muertes por cáncer en los Estados Unidos
  • Las estrategias de estilo de vida que pueden disminuir drásticamente el riesgo de cáncer incluyen a la cetosis nutricional (una alimentación alta en grasas saludables, y baja en carbohidratos netos), hacer ejercicio y el ayuno peak — los cuales mejoran su salud mitocondrial

Por el Dr. Mercola

De acuerdo con recientes investigaciones, cuanto más tiempo tenga sobrepeso una mujer, es más probable que desarrolle cáncer de seno, endometrio, colon o renal.1 De hecho, la obesidad es un conocido factor de riesgo para el cáncer, por lo que este descubrimiento en sí mismo no es sorprendente.

A nivel mundial, la obesidad es responsable de un estimado de 500,000 casos de cáncer por año,2 y de acuerdo con la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (AACR, por sus siglas en inglés), el exceso de peso corporal es responsable de contribuir relativamente a la incidencia de cáncer en aproximadamente un 25%, el cual ocupa el segundo lugar, después del tabaquismo.3

Cuando la obesidad se combina con otros comportamientos de alto riesgo, tales como una mala alimentación y falta de ejercicio, la contribución relativa se eleva a un 33% para todos los casos de cáncer en los Estados Unidos. La nueva cuestión, es que el tiempo que ha pasado con sobrepeso también contribuye a su riesgo general. Según informó CBS News:4

"En promedio, el estudio encontró que las probabilidades aumentaron en un 10% por cada 10 años que una mujer había padecido obesidad. Del mismo modo, aumentó un 7% por cada década que había tenido sobrepeso".

¿Cómo el Exceso de Peso Contribuye al Cáncer?

La obesidad puede aumentar el riesgo de cáncer de varias maneras. Algunos tipos de cáncer, especialmente el de seno y endometrio, son sensibles a la hormona sexual femenina, estrógeno; y las células de grasa producen cantidades excesivas de esta hormona.

Asimismo, esta es la razón por la que el tema de obesidad en los niños pequeños es una grave preocupación. Al tener un exceso de peso (y exceso de estrógenos) durante muchos años, si no es que décadas, ellos tienen un riesgo significativamente mayor de cáncer durante la etapa adulta.

La obesidad también está asociada con tener elevados niveles de inflamación en su cuerpo, que pueden contribuir al desarrollo del cáncer. Una de las razones básicas por las que la cetosis nutricional funciona tan bien contra el cáncer, se debe a que disminuye la inflamación hasta casi desaparecerla.

Una alimentación alta en azúcar, la cual tiende a acumular libras, también alimenta el cáncer, al proporcionarle a las células cancerígenas su combustible preferido. Por otro lado, una alimentación alta en grasas saludables, tiende a desalentar el desarrollo del cáncer, ya que las células cancerígenas carecen de la flexibilidad metabólica para utilizar como combustible a las cetonas derivadas de grasas.

Es probable que la obesidad represente un indicador indirecto para la verdadera causa del problema que contribuye a la obesidad y el cáncer; es decir, la resistencia a la insulina, que también está asociada con la resistencia a la leptina y la activación de la vía mTOR.

Al reducir sus niveles de azúcar en la sangre y normalizar la sensibilidad del receptor de insulina — hacer ejercicio tiene un efecto similar — también crea un ambiente menos propicio para el desarrollo del cáncer.

Las Tasas Elevadas de Obesidad Están Relacionadas Con un Erróneo Consejo de Salud

La obesidad es el resultado de un estilo de vida inadecuado; y desafortunadamente, el gobierno de los Estados Unidos ha hecho un terrible trabajo al difundir una información precisa acerca de la alimentación y salud.

Una particularidad de las corporaciones es publicar anuncios engañosos. Después de todo, la honestidad no es algo de interés para la industria de los alimentos y bebidas procesadas. Otra situación, es cuando el gobierno está de acuerdo con el engaño con fines de lucro, y se convierte en un agente de difusión de propaganda corporativa; no obstante, esto es exactamente lo que ha sucedido.

Por ejemplo, las recomendaciones convencionales que impulsan la salud pública en una dirección equivocada incluyen las recomendaciones de:

Eliminar calorías: No todas las calorías son iguales, y contar calorías no le ayudará a perder peso si obtiene calorías procedentes de fuentes no saludables.

Elegir alimentos sin calorías o bajos en calorías: Las sustancias como Splenda (sucralosa) y Equal o Nutrasweet (aspartame) podrían tener cero calorías, pero no engañan a su cuerpo.

Cuando percibe un sabor "dulce", este espera que vaya acompañado de calorías, y cuando eso no ocurre, ocasiona alteraciones en su bioquímica que en vez de eso promueven un aumento de peso.

Comer un snack durante el día para mantener normales sus niveles de azúcar en la sangre: Cada vez más investigación sugiere que consumir constantemente snacks adapta a su cuerpo a quemar azúcar como su combustible principal, lo cual regula descendentemente a las enzimas que utilizan y queman la grasa almacenada.

En términos biológicos, su cuerpo simplemente no está diseñado para funcionar de manera óptima cuando es alimentado de forma continua, y los estudios muestran que realizar el ayuno peak (ayuno intermitente) proporciona beneficios significativos para la salud que van más allá de la simple pérdida de peso. Por lo que puede consumir snacks con regularidad, pero solo dentro de los límites de restringir la alimentación entre 6 y 8 horas.

Cuando hace un ayuno peak, los cambios metabólicos que resultan de ello, estimulan un proceso de desintoxicación natural conocido como autofagia (o mitofagia en el caso de la autofagia mitocondrial), en el que su cuerpo se desintoxica y elimina las células dañadas que pueden contribuir a las enfermedades, incluido el cáncer.

Otro mecanismo por el cual el ayuno peak beneficia a su salud es al estimular sus mitocondrias para trabajar más eficientemente.

El ayuno peak ayuda a activar sus mitocondrias y a promover su función saludable, ya que simplemente no puede estar sano a menos que las mitocondrias funcionen de manera adecuada.

Evitar Grasas Saturadas: El mito de que las grasas saturadas causan enfermedades cardiacas inició más bien como una estrategia de marketing sin sustento científico para el aceite de cocina Crisco.

Para tener una óptima salud, realmente la mayoría de las personas necesitan consumir aproximadamente entre un 50 y 80% de grasas saludables, algunos ejemplos de estas son, las yemas de huevos orgánicos de gallinas camperas, frutos secos sin procesar, aguacate, aceite de coco, aceite MCT (triglicéridos de cadena media) y mantequilla verdadera.

Las Estrategias de Estilo De Vida Saludables Promueven la Salud Mitocondrial

¿Ha notado que las cosas que son inherentemente saludables simplemente no abordan solo un problema, sino que tienen múltiples influencias beneficiosas? Esto es un marcado contraste con los medicamentos, en los que una sustancia química sintética obliga a su cuerpo a responder de una manera particular, lo que puede tener efectos adversos significativos.

Cuando nos referimos a las estrategias alimenticias y de un estilo de vida saludable, como hacer ejercicio; un beneficio ayuda a otro, y este último a un tercero, y así sucesivamente.

Por ejemplo, intercambiar alimentos procesados ​​por alimentos reales, mínimamente procesados, no solo le ayudará en su esfuerzo por perder peso, sino que también le proporcionará a su cuerpo los nutrientes que necesita para optimizar la función inmunológica y prevenir las enfermedades.

Lo mismo puede decirse del ayuno intermitente. Al prestar especial atención a la FRECUENCIA en la que consume sus alimentos, puede mejorar su peso y reducir el riesgo de enfermedades graves, como el cáncer.

Cuando analiza las estrategias que ayudan a mantenerle sano, uno de los comunes denominadores que son ejecutados a través de todas ellas, es que promueven la función mitocondrial. Las mitocondrias son organelos diminutos, que originalmente se pensaba que se derivaban de bacterias.

Los glóbulos rojos y las células de la piel tienen poca cantidad o nada, mientras que las células germinales tienen 100,000, pero la mayoría de las células tienen de una a 2,000 de ellas. Son la principal fuente de producción de energía en forma de trifosfato de adenosina (ATP, por sus siglas en inglés) para su cuerpo.

Dado que la función mitocondrial es fundamental para optimizar su salud, es extremadamente importante optimizar la función mitocondrial — y prevenir su disfunción, al asegurarse de obtener todos los nutrientes adecuados y precursores que necesitan las mitocondrias — para prevenir enfermedades, incluyendo el cáncer.

De hecho, una de las características universales de las células cancerígenas es que tienen una grave disfunción mitocondrial con unos niveles radicalmente menores de mitocondrias funcionales. En parte, esta es la razón por la que su estilo de vida puede tener un impacto tan significativo en el riesgo de cáncer.

La Teoría Metabólica del Cáncer

Travis Christofferson es el autor de "Tripping Over the Truth: The Return of the Metabolic Theory of Cancer Illuminates a New and Hopeful Path to a Cure” (Tropezarse con la Verdad: El Retorno de la Teoría Metabólica del Cáncer Muestra un Nuevo y Esperanzador Camino Hacia una Cura".

Christofferson — quien tiene un grado de licenciatura como Premédico y un grado de maestría en Ciencia e Ingeniería de los Materiales — comenta acerca de algunos de los detalles que aborda en su extraordinaria obra.

"Cuando nos fijamos en el cáncer en forma metabólica, todo el paradigma de la terapia [cambia]. Pasa de este paradigma orientado a todo, a tener una repentina orientación hacia el metabolismo", dice este autor. Intenta aumentar el número y restaurar la función de las mitocondrias.

Probablemente pueda rescatar algunas de las células dentro de un tumor y desviarlas de nuevo a ser parte del colectivo del organismo multicelular. Ellas volverán a la normalidad. Algunas pueden ser enviadas a través de este punto de inflexión.

Puede eliminarlas metabólicamente a través de varias de estas terapias. Es un momento interesante. El paradigma del cáncer se torna cada vez más en uno terapéutico, al igual que nuestra comprensión del mismo".

En el punto central de la teoría metabólica del cáncer, se encuentran dos principios simples que explican por qué la cetosis nutricional — lograda al llevar una alimentación alta en grasas saludables, moderada en proteínas y baja en carbohidratos netos (total de carbohidratos sin fibra) — es muy efectiva para eliminar su riesgo de cáncer:

Las células cancerígenas queman principalmente glucosa, lo que promueve la inflamación y daño al generar grandes cantidades de especies reactivas del oxígeno (ROS, por sus siglas en inglés) — mucho más cantidad de la que producen las grasas y cetonas cuando son quemadas.

La glucosa por sí misma también puede transformar las células en cancerígenas al regular ascendentemente la expresión de una enzima llamada hexoquinasa II. Christofferson habla acerca de esta investigación en la entrevista.

Las células cancerígenas no pueden utilizar grasas como combustible, a diferencia de las células sanas; por lo que al eliminar el combustible de las células cancerígenas — glucosa — y al hacer que su cuerpo cambie a quemar grasas como combustible principal, las células cancerígenas se mueren por inanición, mientras que las células sanas se nutren.

Dado que las grasas y cetonas generan una cantidad mucho menor de ROS, cuando son quemadas para obtener energía, esto también suprime naturalmente la inflamación.

La Importancia de Hacer Ejercicio

El ejercicio también aumenta la salud mitocondrial al incrementar el proceso de la AMP quinasa. Esto a su vez aumenta los bajos niveles de especies reactivas del oxígeno (ROS), que fungen como importantes moléculas de señalización. En este caso, estas le indican a su cuerpo que deben producir una mayor cantidad de mitocondrias (biogénesis mitocondrial). Asimismo, el libro de Christofferson aborda este tema de forma muy detallada.

Por lo tanto, cuando hace ejercicio, su cuerpo responde creando más mitocondrias a través de la biogénesis mitocondrial para cumplir con los elevados requerimientos de energía.

Esto es algo muy bueno; recuerde, el cáncer se caracteriza por una menor cantidad de mitocondrias funcionales, y aumentar el número de mitocondrias es una parte fundamental para prevenir de forma efectiva el cáncer. Además, hacer ejercicio, aparte de tener un efecto en las mitocondrias, disminuye el riesgo de cáncer al:

  • Afectar a otras funciones biológicas que tienen una influencia directa sobre el cáncer, como el balance energético, función inmunológica, defensas antioxidantes, reparación del ADN y los niveles hormonales5
  • Disminuir sus niveles de resistencia a la insulina, que es una estrategia profundamente eficaz para reducir el riesgo de cáncer, ya que en un entorno donde hay bajos niveles de azúcar, esto desalienta el desarrollo y propagación de las células cancerígenas
  • Mejorar la circulación sanguínea, al llevar más oxígeno a los tejidos y células inmunológicas que circulan en la sangre. Al mejorar el flujo sanguíneo a su hígado, también ayuda a su cuerpo a desintoxicarse de sustancias potencialmente dañinas, incluyendo el exceso de estrógenos, que podrían estimular los tipos de cáncer que son sensibles a esta hormona
  • Estimular la AMPK y SIRT1, que inhiben secundariamente a la vía mTOR, implicada en el envejecimiento y cáncer. Esto a su vez estimula la biogénesis mitocondrial y mitofagia, las cuales son mortales para el cáncer

El Ejercicio Es un Poderoso Factor Para la Prevención del Cáncer

Fueron publicados más de 100 estudios epidemiológicos que investigan el rol del ejercicio para prevenir el cáncer,6 y aunque la cantidad exacta en la que disminuye el riesgo varía de un estudio a otro, las publicaciones muestran consistentemente que hacer ejercicio ayuda a reducir el riesgo de una variedad de diferentes tipos de cáncer, y a menudo, en un grado significativo.

Por ejemplo, la mayor parte de los datos muestra que las personas físicamente activas reducen su riesgo de cáncer de colon y seno en un 30 a 40% y en un 20 a 30%, respectivamente. He aquí una muestra de los estudios que manifiestan cómo, y en qué medida hacer ejercicio puede reducir el riesgo de cáncer:

Cell Metabolism 20167 — Los ratones activos experimentaron una reducción del 50% en el crecimiento de tumores en comparación con los ratones inactivos, y se piensa que su mecanismo está relacionado con el ataque de adrenalina que se presenta durante el ejercicio de alta intensidad.

La adrenalina ayuda a circular las células inmunológicas que son asesinas naturales (AN) en los pulmones, hígado y la piel, donde tienen el objetivo de eliminar a las células cancerosas. De igual importancia es una molécula que le da órdenes al sistema inmunológico llamada interleucina- (IL-6), que es liberada por los músculos durante el ejercicio, es lo que envía a las células AN hacia los tumores.

JAMA Oncology, 20158,9 — Los hombres que permanecieron en forma a mediana edad, tuvieron un riesgo 55% menor de  cáncer pulmonar y un riesgo 44% menor de cáncer de intestino después de los 65 años de edad.

Los altos niveles de fitness cardiorrespiratorio (CRF, por sus siglas en inglés) en la mediana edad, ayudaron a los hombres a sobrevivir al cáncer, lo que disminuyo su riesgo de morir de cáncer de próstata, pulmonar o intestinal  en un tercio (32%).

Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, 201510,11,12 — Las mujeres con antecedentes de hacer ejercicio en un promedio de 1.33 horas por semana durante sus años de adolescencia, tuvieron un riesgo 16% menor de morir por cáncer, y un riesgo 15% menor de mortalidad por todas las causas.

Aquellos que fueron activos en la adolescencia y que mantuvieron  el hábito de hacer ejercicio en la edad adulta, tuvieron un riesgo 20% menor de muerte por todas las causas.

Journal of the National Cancer Institute, 201513,14 — En los ratones, el ejercicio aeróbico disminuye el desarrollo de los tumores de cáncer de seno. A través de una mayor oxigenación en el tejido, también hay una mayor efectividad en el tratamiento de quimioterapia.

Journal of Physical Activity and Health, 201415 — Un análisis sistemático de siete estudios en grupos y 14 estudios de casos de control, descubrió que la actividad física reduce el riesgo de cáncer de seno, particularmente en las mujeres postmenopáusicas.

International Liver Congress 201316 — Los ratones que hicieron ejercicio en una banda motorizada diariamente durante una hora, cinco días por semana, por 32 semanas, experimentaron meno incidentes de cáncer hepático (carcinoma hepatocelular) a diferencia de los ratones sedentarios.

Integrative Biology of Exercise meeting in 201217 — Se demostró que hacer ejercicio transforma a las células T en una forma más efectiva para combatir enfermedades, llamada célula T "naive", las cuales estimulan la habilidad de sus células inmunológicas para combatir a las células cancerígenas que ya existen y a las nuevas.

Esto ayuda a explicar porque hacer ejercicio es tan benéfico para le prevención y el tratamiento contra el cáncer.

Cancer Epidemiology Biomarkers & Prevention, 200918 — En los hombres, el entrenamiento con pesas disminuye el riesgo de morir por cáncer en un 40%.

Cancer Causes & Control, 201019 — En las mujeres, la actividad vigorosa a la edad de 12 años se relacionó con un menor riesgo de cáncer de seno durante las etapas pre y post menopausia

Las mujeres que hicieron ejercicio moderado durante en su adultez también tuvieron un riesgo significativamente menor de tumores postmenopáusicos.

American Journal of Public Health, 201020 — Las mujeres que estuvieron activas en el hogar durante el día, que se involucraron en  levantar o llevar cosas pesadas en vez de pasar la mayor parte del día sentadas, tuvieron un riesgo 38% menor de cáncer de seno invasivo.

JAMA 200521 — las pacientes con cáncer de seno que hicieron ejercicio moderado por tres a cinco horas a la semana, disminuyeron a la mitad sus probabilidad de morir por cáncer, en comparación con la sedentarias.

Como Desarrollar Un Estilo De Vida Anticancerígeno

La obesidad o resistencia a la insulina no es el único factor de riesgo para el cáncer, pero es un tema muy importante. De acuerdo con la postura declarada por la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), publicada en noviembre de 2014; la obesidad "supera rápidamente al tabaco como la principal causa prevenible de cáncer".22

Asimismo, la Sociedad contra el Cáncer advierte que la obesidad es un factor que contribuye a alrededor del 20% de todas las muertes por cáncer en los Estados Unidos.23

Afortunadamente, al abordar su alimentación y hacer ejercicio, puede perder peso eficazmente y reducir significativamente el riesgo de cáncer — una vez más, esto no es solo porque haya perdido peso, sino debido a que estas estrategias producen una amplia gama de tales efectos beneficiosos para la salud. Lo más importante de esta lista de efectos beneficiosos es mejorar la función mitocondrial y aumentar el número de mitocondrias.

Para obtener una lista más completa de las directrices para prevenir la obesidad y el cáncer, vea mi artículo anterior, “La Obesidad Causa Medio Millón de Casos de Cáncer al año a Nivel Mundial”. Para resumir los puntos discutidos anteriormente, las estrategias que le ayudarán a perder peso y reducir el riesgo de cáncer, incluyen:

  • Cambiar a una dieta cetogénica, que consiste en alimentos completos y reales, con alto contenido de grasas saludables, cantidades moderadas de proteínas de alta calidad, y bajo contenido de carbohidratos netos (carbohidratos totales sin fibra). Mi Plan de Nutrición actualizado puede ayudarle a implementar este tipo de alimentación de una manera controlada, paso a paso
  • Ayuno Peak
  • Hacer ejercicio regular. Lo ideal es que establezca un programa de ejercicio completo que incluya ejercicios de alta intensidad y entrenamiento de fuerza, los cuales han demostrado tener particulares beneficios para prevenir el cáncer. Si necesita ayuda para iniciarlo, vea mi Plan Fitness
  • Hacer una actividad regular y consistente, que no sea ejercicio. Si bien no se ha analizado anteriormente, también considere estar sentado menos tiempo y caminar más. Propóngase caminar alrededor de 7,000 a 10,000 pasos (o aproximadamente una caminata de una hora) por día, y si es posible, limite su tiempo de estar sentado a tres horas por día o menos, ya que el simple hecho de estar de pie proporciona cambios beneficiosos en su biología.

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