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Fascitis plantar: diagnóstico y opciones naturales para su tratamiento

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

fasciitis plantar

Historia en Breve -

  • La fascitis plantar (dolor de talón) es un caso frecuente, sobre todo entre los corredores. Si bien se cree que el dolor es causado por una inflamación en el ligamento que se extiende a lo largo de la planta del pie, algunas investigaciones sugieren que hay otros factores involucrados
  • Las posibles causas subyacentes, o factores contribuyentes, incluyen: inflamación o desgarres microscópicos en la fascia plantar, fracturas, expansión de la fascia plantar, tensión en el tendón de Aquiles y pérdida de soporte en el arco si padece de pie plano
  • Cualquier cosa que ejerza tensión en la fascia plantar es un factor de riesgo para sufrir fascitis plantar, incluyendo tanto factores intrínsecos como extrínsecos
  • El dolor de la fascitis plantar suele ser gradual al inicio, y es más evidente por la mañana, cuando da sus primeros pasos después de levantarse de la cama, o después de estar sentado por un tiempo prolongado
  • Las recomendaciones para tratar esta afección incluyen: reposar, estirar la fascia plantar, masajear con hielo, usar una férula de dorsiflexión, recibir inyecciones de plasma ricas en plaquetas, recibir terapia de ondas chocantes, así como terapia con láser y, posiblemente, acupuntura

La fascitis plantar (dolor de talón) es un caso frecuente, sobre todo entre los corredores. Por desgracia, la causa subyacente exacta todavía se está debatiendo.

Si bien se cree que el dolor es causado por una inflamación en el ligamento que se extiende a lo largo de la planta del pie, el cual conecta el hueso del talón con los dedos de los pies, algunas investigaciones han demostrado que el dolor de la fascia plantar puede ocurrir incluso sin que exista tal inflamación. De acuerdo con una de estas investigaciones:

"Entre los hallazgos están la degeneración mixoide, que causa fragmentación y degeneración de la fascia plantar, y la ectasia vascular de la médula ósea. Los hallazgos histológicos se presentan para respaldar la tesis de que la "fascitis plantar" en realidad es una fascitis degenerativa sin inflamación, no una fascitis.

Estos hallazgos sugieren que los regímenes de tratamiento, como las inyecciones de corticosteroides en la fascia plantar, deben reevaluarse considerando la ausencia de inflamación y en vista de su potencial para inducir una rotura de la fascia plantar".

Posibles causas de la fascitis plantar

Parece que la fascitis plantar se puede desencadenar de varias maneras, algunas con inflamación y otras sin ella. Las posibles causas subyacentes o factores contribuyentes incluyen las siguientes:

Inflamación de la fascia plantar por sobrecargar el hueso del talón y los tejidos blandos. La unión del ligamento se encuentra en la parte inferior de su talón, por lo que el dolor se siente en el talón.

El uso de calzado inadecuado suele ser parte del problema, y la investigación realizada por Michael Warburton, fisioterapeuta australiano, encontró que correr descalzo disminuye la probabilidad de sufrir de fascitis plantar

Desgarres microscópicos en la fascia plantar

Fracturas por sobrecargar los huesos de su talón

Degeneración mixoide (esto ocurre cuando el tejido conectivo es reemplazado por una sustancia gelatinosa)

Necrosis del colágeno (una forma de lesión celular que resulta en la muerte prematura de las células, en este caso el colágeno, un componente crucial del tejido conectivo)

Hiperplasia de la aponeurosis plantar (extensión de la fascia plantar)

Tensión extrema en el Tendón de Aquiles

Pérdida de soporte de arco (si sufre de pie plano)

Factores de riesgo

Tal como se indicó en el informe de 2016, "Management of Plantar Fasciitis in the Outpatient Setting", cualquier cosa que ejerza tensión en la fascia plantar es un factor de riesgo para la fascitis plantar.

Dichos factores de riesgo se pueden dividir en factores intrínsecos y extrínsecos. Además, en una revisión sistemática de las estrategias de diagnóstico y tratamiento para los atletas también se mencionan otros factores adicionales.

Los factores intrínsecos incluyen — obesidad; pie plano (pes planus;, arco plantar alto (pes cavus); dorsiflexión del tobillo reducida; tensión en los músculos de la pantorrilla; sobrepronación del pie; discrepancia en la longitud de las piernas; torsión tibial lateral excesiva o anteversión femoral; tensión en el tendón de Aquiles; debilidad en los músculos del pie; atrofia o desgaste de la almohadilla grasa del talón; y, rigidez en la fascia plantar

Los factores extrínsecos incluyen — sobrecargar el peso; correr sobre superficies duras; caminar descalzo; aumentar de manera repentina la intensidad o cantidad de la carrera; caminar o estar de pie durante un tiempo prolongado; y, usar un calzado inadecuado

Diagnóstico

El dolor de la fascitis plantar suele ser gradual al inicio, y es más evidente por la mañana, cuando da sus primeros pasos después de levantarse de la cama, o después de estar sentado por un tiempo prolongado. Aparte de percibir dolor en su talón, otros elementos diagnósticos incluyen los siguientes:

Evaluación de riesgos intrínsecos y extrínsecos.

Análisis de sangre para buscar indicadores de inflamación.

Imagen de ultrasonografía de su fascia plantar. De acuerdo con las pautas de tratamiento ambulatorio, esta "es una herramienta muy útil y confiable para diagnosticar la fascitis plantar". No obstante, las imágenes por lo general son innecesarias a menos que el problema sea resistente al tratamiento, o para descartar otra patología del talón.

El grosor de la fascia plantar en adultos sanos asintomáticos varía de 3.3 milímetros (con 0.3 mm de más o de menos) a 3.9 mm (con 0.5 mm de más o de menos). Un espesor superior a 4 mm se considera anormal.

Tratamiento

Entre las recomendaciones para el tratamiento para la fascitis plantar (algunas de las cuales describiré en las siguientes secciones) se incluyen las siguientes:

Descansar y hacer cambios en las actividades — Si es corredor y siente un leve dolor en el talón, debe saber que esto es una señal de advertencia y si continúa corriendo, esto solo empeorará conforme se siga irritando la fascia plantar.

Con frecuencia, los expertos en ortopedia recomiendan no correr durante cuatro a seis semanas, y hacer ejercicios que no sobrecarguen el peso. Andar en bicicleta, nadar o remar son excelentes alternativas. Una vez que vuelva a estar asintomático (que ya no sienta dolor), puede retomar de manera gradual las actividades que requieren soporte.

Estirar la fascia plantar — Tal como se describe en el informe titulado "Management of Plantar Fasciitis in the Outpatient Setting":

"El estiramiento específico de la fascia plantar se realiza mediante la dorsiflexión de los dedos de los pies aplicada con una mano (aprovechando el mecanismo de Windlass) y palpando la fascia plantar con la otra mano para garantizar que esté tenso.

El estiramiento se mantiene durante un conteo de 30 segundos y se repite al menos tres veces por cada sesión. Esto debe hacerse todos los días, sobre todo por la mañana antes de dar los primeros pasos del día y antes de ponerse de pie después de haber estado sentado por un periodo prolongado".

Masajear con hielo — Una forma sencilla de masajear el área con hielo es congelar una botella de agua (deje algo de aire dentro ya que conforme el agua se expande al ser congelada puede hacer que la botella explote) y luego basta con que la haga rodar debajo de su pie con una presión moderada durante un máximo de 10 minutos al final de cada día.

Usar una férula de dorsiflexión por la noche — Muchos pacientes notan una mejoría después de cuatro semanas de uso y una resolución de los síntomas después de 12 semanas

Recibir inyecciones de plasma rica en plaquetas

Recibir terapia de ondas de choque extracorpórea (TODCE) — Esta terapia se recomienda para casos crónicos (dolor que dura seis meses o más)

Recibir terapia con láser — Similar a la TODCE, la terapia con láser de clase 4 también acelera la sanación natural,  reduce el dolor y la inflamación

Considerar la acupuntura — En una prueba pequeña, los pacientes que recibieron cinco tratamientos de acupuntura por semana a lo largo de dos semanas reportaron una mejoría en el dolor provocado por la fascitis plantar

Aún cuando la cortisona y los medicamentos antiinflamatorios también suelen recetarse, yo sugiero primero considerar hacer ejercicios y otras alternativas sin medicamentos, lo cual es el tema central de este artículo.

Además de solo ofrecer alivio temporal, los efectos secundarios de las inyecciones de corticosteroides incluyen la atrofia de la almohadilla grasa y una ruptura en la fascia plantar.

Ejercicios para aliviar la fascitis plantar

Se recomiendan otros ejercicios que se enfoquen en su pie, pantorrilla y tendón de Aquiles, aparte de estirar la fascia plantar (como se comentaba en la sección anterior). Estos cinco ejercicios, entre otros, abordan el dolor de la fascia plantar:

Estirarse contra la pared para estirar y alargar los músculos de la pantorrilla

Masajear con pelota de tenis para estirar la fascia plantar

Levantar un calcetín o una toalla con los dedos de los pies para tonificar la fascia plantar

Estirar las pantorrillas mientras se está sentado

Estirar las pantorrillas con una banda o cinturón

Terapia de ondas de choque: 'Lo más cercano a una sorprendente cura' para la fascitis plantar

Aunque a veces se recomienda llevar a cirugía a los casos persistentes que no responden al tratamiento, la TODCE (terapia de ondas de choque extracorpórea) puede ser una alternativa mucho más conveniente y podría eliminar por completo la necesidad de realizar cirugía. Tal como lo señaló el podólogo John E. Mancuso:

"... Manhattan Podiatry ha estado usando... la TODCE en pacientes que no respondieron a tratamientos conservadores. La TODCE utiliza ondas de sonido de alta intensidad para curar la fascia plantar lesionada. En nuestra clínica, este tratamiento innovador ha reducido la necesidad de tratamientos quirúrgicos invasivos en alrededor del 90 %".

Las ondas de sonido de alta pulsación son mecánicas, no eléctricas y, en pocas palabras, aceleran los procesos de sanación naturales de su cuerpo al incrementar el flujo de sangre en el área de dolor. En general se recomienda una serie de tres tratamientos, con una o dos semanas de diferencia, y las investigaciones demuestran que cuanto antes lo haga, mejor.

La TODCE tiene algunas advertencias. Por ejemplo: No debe someterse a una TODCE si está embarazada, tiene cáncer de huesos, está tomando anticoagulantes o si ha recibido una inyección de esteroides en las últimas 12 semanas.

También es posible que experimente algo de dolor o malestar, el cual por lo general es soportable, aunque puede que algunos médicos administren anestesia local para ayudarlo a sentirse cómodo.

Según el Dr. Amol Saxena, podólogo especializado en medicina deportiva de la Fundación Médica de Palo Alto y editor de la sección de medicina deportiva de la revista International Advances in Foot and Ankle Surgery, la TODCE "es lo más parecido que tenemos a una cura milagrosa" para la fascitis plantar.

Otra alternativa a la cirugía: terapia por ultrasonido

Otra alternativa es el ultrasonido terapéutico del tejido dañado por medio de una aguja hueca. La anestesia no es necesaria con este procedimiento, ya que solo toma alrededor de un minuto y medio.

En un estudio, los pacientes reportaron una mejoría del 90 % o más después de dos semanas de iniciar el tratamiento. Según lo informado por Medicinenet.com:

"El ultrasonido terapéutico usa energía ultrasónica para eliminar y remover el tejido dañado que genera dolor, a la vez que protege el tejido sano del pie. En el estudio, el equipo del Dr. Rahul Razdan probó este procedimiento en 65 pacientes que buscaban atención en una clínica de radiología intervencionista entre 2013 y 2014.

Todos tenían fascitis plantar crónica y ninguno de ellos había obtenido resultados con los tratamientos estándar. Durante la terapia por ultrasonido, los médicos guiaron una aguja hueca hacia un área del tejido "problemático" por medio del ultrasonido.

Una vez en posición, la punta dirigió una combinación de sonidos de alta frecuencia y baja amplitud a la región del pie dañado. De esta manera se rompió el tejido que provocaba el dolor, el cual luego se extrajo del pie. En total, el tiempo promedio del tratamiento fue de minuto y medio, y no se utilizó anestesia".

Lleve una alimentación antiinflamatoria

Si bien en la mayoría de los casos el dolor se resuelve en unas pocas semanas o meses, a veces el problema puede volverse crónico. Un aspecto fundamental para resolver la mayoría de los dolores relacionados con la inflamación es asegurarse de llevar una alimentación antiinflamatoria con alto contenido de grasas saludables y baja en azúcares y carbohidratos no vegetales.

Para más detalles revise la "Guía para implementar la dieta cetogénica para principiantes".

El Dr. James DiNicolantonio también ofrece información importante sobre los tipos específicos de grasas que necesita, así como cuáles promueven y agravan la inflamación, en el libro Superfuel que coescribimos juntos.

Hay ciertas hierbas y alimentos individuales que también son conocidos por sus contribuciones antiinflamatorias. Estos incluyen pero no se limitan a:

Hierbas y especias como el ajo, clavo, jengibre, romero y cúrcuma

Bayas como las moras azules, fresas y cerezas

Grasas omega-3 de origen animal que se encuentran en las sardinas, anchoas, caballa, salmón silvestre, huevas de pescado y aceite de kril

Hongos shiitake

Vegetales fermentados y alimentos cultivados de manera orgánica (los cuales alivian la inflamación al volver a poblar en su intestino con bacterias beneficiosas que le ayudan a optimizar sus funciones inmunológicas)

Entre los alimentos que deben evitarse debido a que aumentan la respuesta inflamatoria de su cuerpo están los siguientes:

Todo tipo de azúcares (glucosa, fructosa, jarabe de maíz alto en fructosa, sacarosa) y endulzantes artificiales

Carbohidratos refinados

Alcohol en exceso (ya que también se convierte en azúcar)

Grasas trans artificiales y aceites vegetales y de semillas procesados, como el aceite de maíz y canola

Carnes procesadas

Usar colágeno para tratar y reparar las lesiones en tejidos blandos

Como se mencionaba en secciones anteriores, la necrosis del colágeno es una de las causas posibles para la fascitis plantar, pero incluso si no lo es, lo más seguro es que tomar colágeno adicional sea una buena idea si tiene fascitis plantar.

Hace poco hablé con Mark Sisson sobre la importancia del colágeno para el tratamiento y reparación de los tejidos blandos, por lo que podrá encontrar más información en ese artículo.

En resumen, los tendones, ligamentos, cartílagos y fascia, es decir, los tejidos conectivos, son tejidos a base de colágeno que tienden a debilitarse y ser menos elásticos con la edad.

Estos tejidos conectivos requieren materias primas muy específicas para curarse. Principalmente el colágeno de origen animal como el que se obtiene de la gelatina y el caldo de hueso (que provengan de animales alimentados con pastura orgánica).

Dicho material procedente del colágeno es un aminoácido que se incorpora a su cuerpo para convertirse en parte de esta matriz de tejido conectivo. Sin embargo, no hay reglas estrictas y rápidas sobre la dosis correcta.

Al tratar su tendinosis de Aquiles, Sisson optó por una dosis mayor a la normal e inicialmente tomó 20 gramos de colágeno dos veces al día. Después de unos meses, redujo la dosis a una de mantenimiento de solo 20 gramos al día. Después de cuatro meses, su tendón de Aquiles mejoró mucho.